Jesús Fernández González, obispo de Córdoba

Jesús Fernández González, obispo de CórdobaPablo Castillejo

Hoy toma posesión el nuevo obispo de Córdoba, Jesús Fernández

Todos los detalles sobre la ceremonia que tendrá lugar a las 11:00 en la Catedral

La toma de posesión de un nuevo obispo es una ceremonia cargada de simbolismos que no buscan más que subrayar la importancia que supone la llegada de un nuevo pastor para los fieles. Todo esto no se desarrolla en un único espacio, sino que se van sucediendo hasta que finalmente llega el momento central, ése en el que el nuevo prelado se sienta en la cátedra, con el báculo en la mano, mientras el resto de los asistentes, de pie, aplauden a la vez que suenan las campanas.

En ese momento adquiere la titularidad de la diócesis y en ese mismo instante su antecesor para a ser el obispo emérito de la misma. Si hasta ese momento quien presidía la ceremonia era el arzobispo metropolitano, a partir de ese momento será Jesús Fernández, quien desde el centro del prebiterio presida la misa hasta el final.

En coche de caballos

En síntesis, así se materializa el traspaso de poderes. Pero todo esto ha estado adornado hasta tiempos recientes de una pompa que progresivamente se ha ido quedando en el camino. La llegada en 1959 de Manuel Fernández Conde no estuvo adornada con los carruajes de antaño, sino que fue el landó adquirido por el alcalde Antonio Cruz Conde como coche de gala del Ayuntamiento el que sirvió para su entrada en la ciudad.

Así entró en Córdoba, en medio de unas calles abarrotadas, con una primera parada en la intersección del Paseo de la Victoria y Ronda de los Tejares. El nuevo obispo descendió el coche de caballos, recibió el saludo de todas las autoridades, pasó revista a unas tropas militares y el alcalde le impuso una cruz pectoral como regalo de la ciudad.

La comitiva se volvió a poner en marcha para cruzar el centro de la ciudad hasta llegar a la Puerta del Perdón, donde se inició un ritual que fue muy parecido al que tendrá lugar hoy. El siguiente obispo, José María Cirarda, tuvo una entrada en Córdoba menos suntuosa, ya que lo hizo en un automóvil descapotable y a partir de ahí se implantó un protocolo que, en sus líneas fundamentales, es el mismo que da este sábado la bienvenido al obispo Jesús Fernández.

Desde el Seminario

El nuevo prelado no llegará a la Puerta del Perdón ni en landó ni en descapotable, lo hará andando, desde el Seminario Conciliar de San Pelagio, acompañado del arzobispo metropolitano, José Ángel Sáiz, y por el administrador apostólico, Demetrio Fernández. Las últimas veces que ha llegado un nuevo obispo ha estado todo este recorrido ocupado por numerosos cordobeses para darle la bienvenida.

El interior de la Puerta del Perdón se suele revestir de tapices y de otras piezas del mobiliario catedralicio para una breve ceremonia de hondo significado, como es el juramento del cargo, así como de los estatutos y de las laudables costumbres del Cabildo Catedral. Cumplido este trámite, se reza el Credo, se asperga a los fieles y se reanuda la marcha.

La siguiente parada es la capilla de la Imanculada, en el lado occidental de la Catedral. Allí, Jesús Fernández, adorará al Santísimo durante unos instantes antes de proseguir hasta la capilla de Santa Teresa, que sirve de sacristía, donde se revestirá para la misa que comenzará a las 11:00 en el altar mayor.

Tras el saludo inicial, el administrador apostólico de la Diócesis, monseñor Demetrio Fernández, ofrece unas palabras de bienvenida al obispo nuevo. También una representación de diocesanos vinculados a distintas delegaciones saludarán al nuevo prelado.

La toma de posesión

Terminada esa presentación, el arzobispo de Sevilla pedirá que se muestren las Letras Apostólicas, el documento por el cual el Papa Francisco dirigió su nombramiento a monseñor Jesús Fernández como titular de la sede episcopal. En el rito de toma de posesión del nuevo obispo, mostrar las Letras Apostólicas al Colegio de Consultores, la institución colegial que colabora con el obispo diocesano en el gobierno de la diócesis, supone verificar que el nombramiento representa un envío de la Santa Sede y expresa la unión y la comunión con la Iglesia de Roma con la Iglesia diocesana. Al dar lectura a las Letras Apostólicas, el arzobispo de Sevilla hace entrega de la cátedra al obispo nuevo de Córdoba, que tomará asiento en la cátedra y con esta acción toma posesión de la Catedral y de la Diócesis.

En el momento en el que monseñor Jesús Fernández se siente en la sede, en su cátedra, será obispo de Córdoba y el administrador apostólico, monseñor Demetrio Fernández, asume el título de obispo emérito de la diócesis de Córdoba.

Entonces, una representación de toda la diócesis saluda al Obispo, como signo de respeto y comunión compuesta por sacerdotes, miembros de la vida religiosa, de vida consagrada y seglares o laicos. Tras este acto de saludo, continuará la Eucaristía entonando la oración de Gloria para dar paso a la lectura de la Sagrada Escritura y desarrollo de la liturgia hasta la bendición final.

Las autoridades asistentes

Un total de 34 obispos participarán en la celebración junto a un representante de la Nunciatura Apostólica. Además, han confirmado su asistencia una treintena de representantes institucionales de la ciudad de Córdoba, tales como el alcalde, José María Bellido; la primera teniente alcalde, Blanca Torrent; la subdelegada del gobierno en Córdoba, Ana López; el delegado de la Junta, Adolfo Molina; el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, y el vicepresidente primero, Andrés Lorite; una docena de consejeros, senadores, diputados nacionales y autonómicos, así como representantes de la Audiencia Provincial, de la Universidad de Córdoba y las fuerzas de seguridad.

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