María Dolores Jiménez
María Dolores Jiménez, candidata a hermana mayor de la Quinta Angustia
«Si la Agrupación de Cofradías decidió que no entrase la Quinta Angustia algún motivo tendría»
La aspirante a hermana mayor señala que de todos sus proyecto «el primero y más importante es la unidad de la hermandad»
Los hermanos de la Quinta Angustia están llamados a las urnas el próximo 30 de junio para elegir a quien dirigirá los destinos de la cofradía durante los próximos cuatro año. Sobre la mesa habrá ese día dos papeletas, una con el nombre de Luis Galán y la otra con el de María Dolores Jiménez.
Estas joven hermandad se encuentra en un momento crucial de su trayectoria, ya que prepara su estación de penitencia en la Semana Santa, sin aún formar parte de la Agrupación de Cofradías, y, a la vez, está inmersa en la realización de un patrimonio artístico del que poco a poco se van conociendo piezas sin descuidar su obra social.
En una carta dirigida a los hermanos, Jiménez afirma que «no vengo a imponer, sino a sumar; no vengo a dividir, sino a unir» y se presenta a estas elecciones con un programa titulado 'Camino de Esperanza y de Humildad' en el que detalla las ocho líneas fundamentales del trabajo que se compromete a realizar.
María Dolores Jiménez se encuentra al frente de la empresa familiar Jícar, ha sido presidenta de la Cámara de Comercio y actualmente encabeza la asociación de empresarios de la construcción e infraestructuras (Construcor), aunque sabe administrar su tiempo para que ninguna responsabilidad quede desatendida.
La procesión del Soberano Poder
-¿Cuáles son sus inicios en la hermandad de la Quinta Angustia?
-Vienen de que mi padre fue el mecenas de la imagen de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder. La verdad es que ocurrió una desgracia en la familia, justo el día de su bendición, y creo que fue milagroso porque obró algo especial en la familia y desde entonces me siento muy vinculada a la hermandad. Siempre he sido una persona muy cristiana, muy vinculada con la Iglesia y era la oportunidad de continuar esa vinculación con esta hermandad.
-Ese compromiso ya existente se ve ahora ampliado con la decisión de optar a dirigir la hermandad.
-No tocaban elecciones, se han adelantado por la dimisión de nueve miembros de la junta de gobierno, no tenía pensado presentarme y por obra del Espíritu Santo se cruzó en el camino el poderme presentar, intenté llegar a un acuerdo con Luis [Galán, el otro candidato] para ir en una única candidatura pero él decidió seguir con la suya y al final he dado el paso arropada por un equipo de buenas personas, de gente muy vinculada con la hermandad y que intenta que la hermandad sea lo que debe ser una hermandad, que estemos unidos y que trabajemos de una manera muy cristiana, honesta y con generosidad hacia nuestros titulares y la hermandad.
-¿Cómo es el equipo que le acompaña en la candidatura?
-Es un equipo de gente maravillosa que ha ido llamandome, de gente muy comprometida, muy cristiana y con ningún objetivo personal, sino el amor que le tienen a la Santísima Madre de la Quinta Angustia y Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder. Son muy comprometidos, muy trabajadores, muy humildes y se mueven desde la fe, la generosidad y de ponernos en las manos de Dios para hacer juntos este camino.
Otro objetivo fundamental es llegar a la juventud e intentar acercarla a la Iglesia a través de la hermandad y que haya relevo generacional
-¿Qué proyectos destacaría de los que piensa llevar a cabo?
-El primero y más importante es la unidad de la hermandad, que cada uno de los hermanos veamos reflejados el rostro de Dios y que todos tengan por igual su sitio, su lugar, y que todos seamos lo que somos, hermanos. También, intentar llevar la fe a través de nuestros cultos y de nuestra entrega a los demás. Tenemos, además, una gran labor social, para intentar ayudar no sólo al que tiene necesidades materiales sino también llegar a los mayores, prestándoles atención, ayudándoles, haciéndoles compañía, escuchándolos. Otro objetivo fundamental es llegar a la juventud e intentar acercarla a la Iglesia a través de la hermandad y que haya relevo generacional, que desgraciadamente nos falta en todos los ámbitos, también en el cofrade. Nuestro fin fundamental es la fe, ser instrumentos de Dios, evangelizadores a través de nuestros titulares. También, formar parte de la Agrupación de Cofradias, intentar consolidar nuestro Via Crucis y cuando Dios quiera procesionar en su momento. Si gracias a esto, a lo que transmitan nuestros titulares, que son espectaculares los dos, al paso de la ciudad, si se da la oportunidad de captar nuevos cristianos que se unan a la Iglesia pues, mira, es otra oportunidad. Todo esto no es con un formato prediseñado por alguien o por alguno, sino donde el Espíritu Santo nos lleve y donde quiera que estemos como hermandad.
La Virgen de la Quinta Angustia
-La Quinta Angustia ha intentado por dos veces entrar en la Agrupación de Cofradías y por dos veces la asamblea de hermanos mayores ha dicho que no. ¿Se va a intentar de nuevo? ¿Va a haber un cambio de estrategia?
-Creo que si la Agrupación de Cofradías decidió que no entrase la Quinta Angustia algún motivo tendría, porque lo natural es que todas las hermandades formemos parte de la Agrupación de Cofradías. Estoy totalmente convencida de que en esta nueva etapa entraremos sin ningún problema en la Agrupación, porque es un sitio de Dios donde tienen que estar todas las hermandades.
-Eso supondría pasar a formar parte de la Semana Santa, hacer carrera oficial, tener un día asignado. ¿Tienen preferencia por algún día concreto?
-Uno de los objetivos, no el único, es procesionar en Semana Santa, porque es una catequesis viva en la calle y siempre da la oportunidad al creyente de sentirse mucho más cerca de Dios y del sentido real de la Semana Santa a través de nuestros titulares y de ese espectáculo en la calle. Si se da la oportunidad de que paseando nuestros titulares por la calle se toque el corazón del espectador pues ya habrá merecido la pena. Esto será consensuado y dentro de la preferencia que tengamos se nos dará un día y habrá que aceptarlo, porque nos tenemos que poner en las manos de Dios y nos darán un día y ése será nuestro día y será el mejor, independientemente de la preferencia de cada uno de nosotros. A todos hay que escucharlos, su opinión es tan válida como la de cualquiera y todo tendrá que ser muy consensuado, ponernos en las manos de Dios y que Él nos marque el camino.
Estoy totalmente convencida de que en esta nueva etapa entraremos sin ningún problema en la Agrupación
-La hermandad de la Quinta Angustia se ha caracterizado por tener una estrecha relación con la Fundación Bangassou. ¿Se va a mantener esta colaboración?
-Por supuesto que se mantendrá. Creo que es un proyecto maravilloso, que ayuda al más débil, al más necesitado, y ahí estará la Quinta Angustia para seguir apoyándolos incondicionalmente a ello y a otras muchas necesidades que tiene la Iglesia, siempre dentro de las posibilidades que podamos tener y lucharemos muchos para el que es uno de los objetivos fundamentales de una hermandad, ayudar tanto al necesitado material como al que necesita que le prestes atención, que le des compañía o que simplemente lo acojas como un hermano.
-Por último, la Quinta Angustia tiene su sede canónica en una iglesia que depende de una institución, como es la Diputación Provincial. ¿Es esto un handicap que condiciona el día a día de la hermandad?
-Podemos abrirla al culto, celebrar nuestras misas y nuestros actos y espero y deseo que la Diputación Provincial siempre apoye que la hermandad tenga su sede en la iglesia de la Merced, porque la llena de vida y de sentido. Creo que no debería ser un handicap, sino un plus lo que aportamos a ese templo maravilloso.