Hermandad de las Penas de Santiago

Hermandad de las Penas de SantiagoLuis Navarro

El Domingo de Ramos de Córdoba estrena su horario de verano

La calles de llenan de una multitud que disfruta de una jornada soleada aunque con algo de viento

El Domingo de Ramos es para el cofrade una jornada con muchos paralelismos con el 6 de enero. Por muchos años que se tengan no se pierde la ilusión en el amanecer de ambos días porque se tiene la certeza de que algo grande va a ocurrir. Aunque desde hace años estén implantadas las denominadas jornadas de vísperas, en las que cada vez es más frecuente ver nazarenos por las calles de Córdoba, la mañana de este día empieza, como siempre lo ha hecho, en la plaza de San Lorenzo, bañada de una multitud en la que nunca falta un porcentaje considerable de niños que de este modo se inician en el mundo cofrade.

Si, además, el día comienza con un sol radiante, como ha ocurrido este año, se complementa la jornada, puesto que tenemos experiencias recientes de cielos nublados en un Domingo de Ramos que imprimían un barniz de tristeza impropio que hacía presagiar el agua que tanto se teme en la Semana Santa. Ayer hizo buen tiempo todo el día, aunque el viento, que no presagiaba agua, si castigo las candelerías durante la noche.

Este año se ha incorporado un elemento nuevo que ha sido el cambio de luces. El adelanto horario en la madrugada de ayer ha hecho que, sobre todo, el amanecer y el atardecer, hayan sido a otras horas diferentes, con unas luces distintas de las que estábamos acostumbrados hasta este sábado, sin ir más lejos. Esto no ha impedido que ha jornada terminara en la carrera oficial una hora más tarde de lo previsto.

Todo esto no ha impedido que este Domingo de Ramos haya vuelto a ser fiel a sí mismo, con multitudes en las calles de Córdoba camino de San Lorenzo, en el entorno de la Catedral y en muchos bares del centro y de la Judería, donde se ha aprovechado para almozar cualquier cosa antes de proseguir la jornada con las Penas de Santiago o con cualquiera de las primeras de la tarde.

La Borriquita

La Borriquita ha salido puntual de San Lorenzo, bajo la mirada siempre atenta del rosetón de la iglesia que, como cíclope polícromo, no se pierde detalle de la vida cofrade que late en su barrio, que no es poca.

Esta hermandad tiene la media de edad más baja de la Semana Santa de Córdoba. Es lógico. Su horario diurno y el misterio que se representa en el primer paso invitan a una alta participación infantil que llena su cortejo con unos pequeños hebreos que así se preparan para lucir el cubrerrostros dentro de unos años.

A la salida de la carrera oficial, cuando la cruz de guía estaba a punto de cruzar la puerta de Santa Catalina, una ambulancia pasó por la calle Magistral González Francés para atender a una persona que había sufrido una parada cardiorespiratoria en plena vía pública y que ya había sido estabilizada por Cruz Roja Española. El paso del vehículo, despacio y en silencio, afectó a las chapas de la rampa que da a la plaza de Santa Catalina, algo que será reparado en estos días, ya que no serán usadas hasta el Jueves Santo. Todo esto hizo que el cortejo saliera de la carrera oficial con siete minutos de retraso.

Las Penas de Santiago

Los del barrio conocen a la calle Agustín Moreno como la calle del Sol. La apreciación no es en absoluto gratuita, ya que desde por la mañana, por la puerta de Baeza, hasta el atardecer, por la calle Don Rodrigo, el sol invade ambas aceras buena parte del día.

Este elemento otorga una singularidad específica a la salida de la hermandad del Cristo de las Penas de la parroquia de Santiago. En plena sobremesa se abría el portón del templo y salían los primeros nazareno en medio de una luminosidad que pugnaba con las columnas de incienso que subían al cielo. Así se ponía en marcha la primera de las hermandades de la tarde.

El Huerto

Una hora más tarde lo hacía de la parroquia de San Francisco y San Eulogio la cofradía del Huerto, cuya principal novedad en esta Semana Santa era su cambio de orden al pasar a ser la segunda en entrar en la carrera oficial, lo que ha ofrecida una estampa prácticamente inédita de sus tres pasos con una luz distinta.

Esta hermandad ha cumplido este Domingo de Ramos el 50 aniversario de su regreso a la Semana Santa de Córdoba tras su refundación en 1974. En aquel día de la Semana Santa de 1976, en el cortejo sólo figuraba el paso de misterio y la incorporación de María Santísima de la Candelaria, una imagen de Antonio Rubio bendecida en 1975.

El Rescatado

La plaza de los Padres de Gracia, como cada año, volvió a verse repleta de fieles que no querían perder detalle de los primeros minutos en la calle de la que es una de las principales devociones de la capital, Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado.

En esta ocasión, esta imagen ha lucido la túnica confeccionada con el vestido de torear de Rafael Sánchez Saco, que acaba de culminar un proceso de restauración a cargo de Juan Pablo Morales que le ha devuelto su esplendor.

La Vera Cruz

En la orilla izquierda del Guadalquivir tiene su sede la hermandad de la Vera Cruz, que forma parte de los cortejos procesionales del Domingo de Ramos en Córdoba.

Estos cofrades dan este año un paso más en la culminación del palio que cobija a María Santísima del Dulce Nombre con el bordado interior de la bambalina trasera, un trabajo realizado por el taller de Manuel Solano siguiendo el diseño de José Manuel Martínez Hurtado.

La Esperanza

Una multitud esperaba ante la parroquia de San Andrés la salida de la hermandad de la Esperanza. En esta ocasión, los dos pasos son un atractivo de primer orden para muchos, razón por la que el cortejo cuenta en todo momento con un gran acompañamiento.

Este Domingo de Ramos han presentado a la ciudad de Córdoba cómo avanza el paso de la Virgen de la Esperanza. Si el año pasado estrenó la bambalina delantera, en esta ocasión es la trasera la que se ha podido ver por primera vez. Luce el escudo de la ciudad de Córdoba y ha sido confeccionada en los talleres de Sucesores de Elena Caro con diseño de Gonzalo Navarro.

El Amor

La jornada se cerró en la carrera oficial con la cofradía del Amor, la segunda de la jornada en contar con tres pasos. Tras el ambiente, tan festivo como popular de su barrio, donde este año ha habido una pelea por una cuestión de micciones, el cortejo ha compuesto la tradicional estampa de cruzar el Puente Romano antes de entrar en la carrera oficial a través de la Puerta del Puente.

El primero de los pasos, el del Señor del Silencio, es el que ha ofrecido este año más novedades, al presentar la culminación del dorado de sus respiraderos así como el estreno de una túnica para su titular con bordados antiguos confeccionada en el taller de Antonio Villar.

El paso del Cristo del Amor también ha estrenado unas nuevas potencias para su titular, así como una restauración del paso para la subsanación de diversos desperfectos que presentaba.

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