La Hermandad del Resucitado

La Hermandad del ResucitadoPablo Castillejo

El Resucitado llena de luz el cierre de la Semana Santa de Córdoba

La Virgen de la Alegría luce radiante en su paso de malla bordado

La parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, como cada año, ha sido protagonista en el Domingo de Resurrección con la salida de la hermandad que proclama por las calles de la ciudad que Cristo ha resucitado y que se celebra con el gozo que refleja el rostro de la Virgen de la Alegría.

El cortejo se ponía en marcha a las 09:30 desde el templo fernandino compuesto por nazarenos de túnica y cubrerrostros de color blanco, capas blancas con vueltas azules, como el fajín. El número de integrantes del mismo crece cada año y en esta ocasión ha sido necesario el estreno de 25 nuevos equipos de nazarenos.

Como ocurre con el Domingo de Ramos, la mañana del Domingo de Resurrección se caracteriza por el bullicio de sus calles, el ambiente festivo y la presencia de muchos niños que, de la mano de sus padres, aprenden poco a poco las claves de esta celebración religiosa. En este caso, además, se da la circunstancia de que se celebra la Pascua, una solemnidad que los católicos celebran en esta semana y prolongan durante 50 días.

La hermandad del Resucitado, con sus altibajos, es una de las más antiguas de Córdoba y de Andalucía. Su devoción está arraigada en el barrio de Santa Marina desde hace siglos y la actual, obra de Juan Manuel Miñarro, es la tercera imagen de su titular.

El regreso a Santa Marina

Si a lo largo del recorrido se ha visto arropada por una multitud de personas, en la carrera oficial no lo ha sido menos y en el Patio de los Naranjos centenares de espectadores se dieron cita para apurar la última de las estaciones de penitencia de este año en la Catedral de Córdoba con el paso de la Virgen de la Alegría con sus bordados sobre malla que le otorgan una transparencia especial.

La vuelta a Santa Marina, con el aire triunfal que esta hermandad imprime en su itinerario de regreso, ha hecho a muchos gozar de momentos de una alta belleza plástica, como ha sido el paso por la calle Deanes, Alfaros o la entrada en la plaza del Conde de Priego camino de su sede canónica.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas