La recogida de naranja en Córdoba se acerca a su final.
El marzo cordobés lleva ya una tonelada de naranja amarga recolectada
La campaña terminará sobre el día 25
La Empresa Municipal Saneamientos de Córdoba (Sadeco) ha recogido hasta la primera semana de marzo más de 990.000 kilogramos de naranja agria en la ciudad. En términos absolutos, se ha retirado ya el fruto en más de 17.100 naranjos de los más de 27.000 ejemplares distribuidos por unas 700 calles de la capital, unas cifras que reflejan la dimensión y complejidad de este dispositivo anual. Así, se ha recolectado ya el fruto del 65 por ciento de los árboles previstos en la planificación.
La campaña comenzó el pasado 16 de enero y se desarrollará hasta el 25 de marzo, cuando concluyan los trabajos en las barriadas periféricas de Alcolea, Santa Cruz y Cerro Muriano. La previsión global para este ejercicio se sitúa en torno a las 1.500 toneladas de naranja amarga, de las que ya se ha cosechado cerca de un millar de toneladas.
Mil toneladas en siete semanas
Por su parte, el presidente de Sadeco, Miguel Ruiz Madruga, ha destacado el resultado de este primer balance y ha subrayado el esfuerzo técnico y humano que conlleva la actuación. En concreto ha valorado que «las cifras que manejamos a estas alturas de campaña muestran la magnitud real del trabajo que hay detrás de este operativo. Estamos hablando de cerca de mil toneladas recogidas en apenas siete semanas, gracias a una planificación rigurosa y a la implicación de nuestros equipos».
Para el desarrollo del operativo, Sadeco mantiene activos dos equipos de mañana y dos de tarde, que trabajan de lunes a sábado de manera ininterrumpida. El dispositivo está integrado por más de 70 personas, entre conductores, operarios y personal de apoyo, que coordinan las labores de recolección, limpieza y transporte.
En cuanto a los medios mecánicos, la empresa municipal emplea equipos vibradores mecánicos para facilitar la caída del fruto, barredoras para la «retirada inmediata» de restos y camiones portacontenedores para su traslado. Este despliegue técnico permite actuar con agilidad y reducir al mínimo las molestias a la ciudadanía, especialmente en zonas de alta densidad de arbolado o tráfico.