Parroquia Virgen del Camino, con el techo arrancado
Los temporales han dañado a nueve iglesias en Córdoba y provocado en el Rescatado una situación de «calamidad»
La Diócesis valora en 84.500 euros los daños, que no incluyen al Rescatado, la peor parada
La parroquia de la Virgen del Camino en Ciudad Jardín y la de los Padres de Gracia, conocida popularmente como El Rescatado, en el Marrubial han sido los templos cordobeses más dañados por los sucesivos temporales de viento y lluvia que tuvieron lugar en las semanas precedentes. Un total de nueve de estos espacios, incluido el Palacio Episcopal, han contado con diversos perjuicios de consideración, entre los que se cuentan desprendimientos, voladuras de chapas de cornisas o caídas de árboles. Los daños ascienden a 84.500 euros en el caso de ocho iglesias del ámbito de la Diócesis de Córdoba. Queda fuera el caso del Rescatado, donde no han podido hacer cálculos. El vicario parroquial de este templo, Manuel García, califica la situación directamente de «calamidad».
En el caso de El Rescatado, «nos ha salido dentro de la iglesia cuatro goteras muy grandes, que han traspasado la cubierta y llegado hasta la bóveda, y de ahí al interior del templo, es una situación muy grave», explica el padre Manuel. «Dentro de los salones parroquiales hemos contabilizado 37 goteras, con el desprendimiento de dos salones de la catequesis», prosigue. «Realmente, siete salones de la catequesis están mojados, tanto paredes como techos, por las enormes humedades, por lo que estamos sin catequesis ni formación de jóvenes por riesgo de desprendimiento». Muchas de estas paredes dan al colegio Trinitarios «y están empapaditas no, lo siguiente», indica el vicario parroquial antes de concluir con una definición precisa de la situación: «es una calamidad».
Esta circunstancia se une realmente al mal estado general de las cubiertas, grietas en el techo de la propia iglesia, graves desprendimientos en la fachada y las estatuas ornamentales, en el retablo, bancos o incluso el suelo. No todo ello, lógicamente, debido al temporal, sino a que la orden trinitaria dedica todo su dinero al comedor social, sus actividades en la prisión y la obra asistencial en el Centro para Discapacitados Psíquicos de Alcolea. Es daño acumulado durante décadas o incluso siglos.
Desperfectos en el Rescatado por las lluvias del mes de febrero
Por este motivo, la parroquia ha solicitado ayuda externa por primera vez, obteniendo ya dos subvenciones de la Diputación para restaurar una imagen y limpiar la fachada, fijando algunas zonas de desprendimientos. Las últimas lluvias han derivado ya en pedir, por canales de distribución de whatsapp a los propios feligreses, una serie de labores voluntarias. Entre ellas la propuesta de actividades solidarias o de recaudación de fondos... o cualquier tipo de idea o colaboración que la persona esté dispuesta a hacer para poder hacer frente a las reparaciones de techos, goteras y fachadas.
Como indica la Diócesis de Córdoba, en la capital, los efectos del viento han provocado el desprendimiento del 40 % de la cubierta en la parroquia Virgen del Camino, daños en la cornisa de la torre norte del Palacio Episcopal por la voladura de una chapa y la caída de un ciprés en la parroquia de Santa Luisa de Marillac. Por su parte, en la provincia destaca el derrumbe de la fachada de la casa parroquial en Peñarroya y los desprendimientos de rasillones y falsos techos en Encinarejo, junto a la pérdida de arbolado significativo en Montilla —con la caída de cinco cipreses en la Casa San Juan de Ávila— y en el convento de Cañete de las Torres, además de daños menores en las cornisas de la parroquia de San Mateo en Lucena. Queda al margen de esta relación, al pertenecer a la orden de los Trinitarios, el caso del Rescatado, donde se produjo la caída de diversas áreas de techos interiores a causa de las inmensas goteras, algo que se une a un estado general de deterioro que se arrastra desde hace décadas.
Un suceso viral
La parroquia Virgen del Camino se convirtió en un suceso viral debido a lo aparatoso de los desperfectos, que la convirtieron en un verdadero acontecimiento en las redes y en los medios locales. «Este ha sido el caso más grave para la Diócesis, porque al levantarse la cubierta entera ha dejado a la parroquia prácticamente inservible», indica el director técnico de patrimonio de la Diócesis de Córdoba, Miguel García Madueño. Este arquitecto llama la atención sobre que semejante percance haya pasado no en iglesias antiguas, sino en un edificio moderno y de reciente construcción. «Se trata de chapas, los llamados elementos secos, cuyos tornillos pudieran no estar bien fijados, y entre esa holgura y el viento, han hecho que se levante la cubierta como una caja de sardinas».
Manuel Sánchez, párroco de la Virgen del Camino, ha explicado que en poco más de una semana empezarán las obras para cambiar el techo de la Iglesia. «Se va a poner otro tipo de techumbre, una cubierta llamada tipo sándwich, que lleva aislante por dentro y hace que los elementos metálicos queden en la estructura». Hasta entonces, el templo permance cerrado a causa de los «múltiples agujeros y rendijas». En el arreglo participará el seguro con un pequeño porcentaje, habrá alguna ayuda del obispado y el resto correrá a cargo de la propia iglesia: «la feligresía está deseando de responder».
La iglesia de San Mateo, en Lucena, donde se dañaron, unas cornisas, es Bien de Interés Cultural (BIC). Por otra parte, el Palacio Episcopal, donde se voló la chapa de una cornisa, se encuentra situado en un área protegida, al estar en frente de la Mezquita-Catedral. En ambos casos, como indica García Madueño se requerirá del permiso de la Consejería de Cultura de la Junta antes de iniciar las obras de reparación.