Juan Moreno
Fallece el sacerdote Juan Moreno, quien fuera presidente de Cajasur y del Cabildo Catedral
El fallecimiento ha tenido lugar la pasada madrugada en Córdoba, a los 94 años de edad
El sacerdote Juan Moreno Gutiérrez ha fallecido esta madrugada en Córdoba a los 94 años de edad tras una prolífera labor al servicio de la iglesia diocesana a la que dedicó su vida, como ha informado la Diócesis de Córdoba. «Sus múltiples cargos pastorales e institucionales estuvieron siempre presididos por una dedicación especial a la formación de sacerdotes y al acompañamiento de varias generaciones del presbiterio cordobés», señala la página web del organismo eclesial.
Por su parte, el Cabildo Catedral ha manifestado en sus redes sociales sus condolencias, además de elevar las pertinentes oraciones por su eterno descanso. «A lo largo de su fecunda vida pastoral iniciada en 1955, D. Juan dejó una huella imborrable en la diócesis y en nuestra ciudad. Su incansable labor abarcó desde la docencia en el Seminario San Pelagio y ETEA, hasta asumir la presidencia de este Cabildo en 2005 y de CajaSur, pasando por numerosas responsabilidades diocesanas y su nombramiento como Prelado de Honor de Su Santidad en 1995».
La Diócesis de Córdoba realiza, además, una semblanza de la trayectoria del sacerdote. Juan Moreno Gutiérrez nació en Villanueva de Córdoba el 7 de enero de 1932 (94 años). Fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955 por el obispo de Córdoba, monseñor Albino González, Fray Albino. Recién ordenado fue enviado a Madrid, al Instituto Social León XIII, donde estuvo cuatro años estudiando Ciencias Sociales. En Madrid, según explicó en una entrevista concedida a Diario Córdoba en junio de 2007: «tuve la suerte de conocer al cardenal Herrera Oria, al cardenal Tarancón y a varios obispos», lo que le aportó interesantes relaciones intelectuales. Al volver a Córdoba, siendo obispo monseñor Manuel Fernández- Conde, estuvo en el Seminario de Hornachuelos, donde permaneció unos meses haciendo su tesis sobre «El desarrollo económico del sur de Italia», un encargo de Ángel Herrera Oria con el que, según recordó Juan Moreno, se quería estudiar el resultado de la reforma agraria en Italia de cara a los programas políticos que ya se gestaban en Andalucía.
El primer destino de Juan Moreno en la Diócesis fue como coadjutor en la parroquia de San Alberto Magno, donde estuvo cinco años, al tiempo que le nombraban profesor del Seminario Mayor San Pelagio, donde impartió Sociología y Ética, y otras asignaturas que le encargaron al salir los Jesuitas del Seminario. En ese tiempo, la Compañía de Jesús le pidió que fuese también profesor de ETEA. Luego lo nombraron párroco de Santa María de Trassierra, labor que desempeñó durante 27 años.
El 1 de mayo de 1970, como indica la Diócesis, tuvo lugar en Melilla la primera reunión de la asamblea de obispos de Andalucía, lo que hoy se conoce como Obispos del Sur, y se le encomendó a Juan Moreno la secretaría, cargó que ostentó durante 14 años. En 1972, al llegar a la Diócesis el obispo José María Cirarda, lo nombra secretario general del Obispo y seis años después, en 1978, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral. En el templo principal de la Diócesis, este conocido sacerdote fue canónigo arcediano, que es la dignidad eclesiástica que le incorpora automáticamente al patronato fundacional del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba (Cajasur) y a su consejo de administración. En 2005 Juan Moreno asumió la presidencia de Cajasur después de jubilarse don Miguel Castillejo. En esos días había sido también elegido primer presidente del Cabildo Catedral, cargo que asumió «con honor» por ser el Cabildo la institución más antigua de Córdoba. Tres años antes, en 2002 el obispo monseñor Javier Martínez lo nombró párroco de El Salvador y Santo Domingo de Silos, donde ha sido párroco emérito. A principios de 2007, al cumplir los 75 años, y como obliga el Derecho Canónico, presentó su renuncia al obispo de Córdoba, monseñor Juan José Asenjo.
Juan Moreno ha fallecido a los 94 años, con un amplio currículo que retrata una vida entregada al ministerio sacerdotal, a la formación de sacerdotes tras ser durante más de 40 años profesor del Seminario, y a una obediencia y fidelidad al Magisterio de la Iglesia plena, recibiendo distinciones como la de la Santa Sede que en 1995 lo nombró prelado de honor de Su Santidad.