Pelea entre dos chicos

Pelea entre dos chicosJuan José Estrada Serafín

Un 70% de los alumnos cordobeses puntúa alto en parámetros de acoso y ciberacoso

La Universidad de Córdoba ha realizado un estudio que divide a los alumnos encuestados en tres tipos de perfil; dos de ellos muestran una alta agresividad en ese tipo de violencias

La palabra alemana es schadenfreude. Significa alegría maliciosa. Aunque el término aparece a mitad del siglo XIX en el ámbito de la psicología, no es hasta los años 90 del siglo pasado cuando se populariza aplicada a los contextos político y deportivo. En gran parte, la rivalidad entre los partidos demócrata y republicano contribuyó a ello. Así lo explica Antonio Cabrera Vázquez, impulsor y uno de los autores del estudio 'Identificación de perfiles en acoso escolar, ciberacoso y schadenfreude, y su relación con la desconexión moral: un análisis de perfiles latentes'. Este investigador de la Universidad de Córdoba se preguntó si tal concepto podría estar inmiscuido en el acoso escolar y ciberacoso. A partir de ahí partió su tesis doctoral y un amplio estudio dividido en etapas que concluirá con el control durante cuatro años de 1.603 escolares de 27 colegios de Córdoba. El objetivo no es otro que encontrar posibles soluciones a la complejidad de este tipo de violencia. El estudio muestra que un 70% de los alumnos cordobeses puntúan alto en parámetros relacionados con el acoso y ciberacoso.

«Leíamos que el sistema nerviosos a nivel cerebral activa un sistema de recompensa cuando tienes satisfacción por la desgracia del otro, por lo que quieres repetir esa acción para volver a obtener esa satisfacción», declara Cabrera. «Pensamos que esto podía crear una dinámica que perpetuase el bullying y el ciberbullying, como una pescadilla que se muerde la cola: yo obtengo placer porque te veo sufrir, te agredo para que sufras, obtengo satisfacción etc.». Esos comportamientos, a juicio del investigador, podrían dar la clave sobre los motivos de la perpetuación en el tiempo de ambos tipos de acoso.

De esta manera, el equipo investigador, del que también forman parte Daniel Falla y Eva Romera, de la Universidad de Córdoba, y Robert Thornberg, de la Universidad de Linköping, se pusieron manos a la obra. Y así, 1.800 alumnos cordobeses de 27 colegios fueron objeto de preguntas mediante encuestas cuidadosamente programadas. El sistema se basa en las llamadas escalas tipo Lickert, herramienta que se usa en las encuestas para medir las opiniones, actitudes o sentimientos de las personas de una forma muy organizada. En lugar de responder con un simple «sí» o «no», se le presenta al usuario una afirmación y se le pide que elija entre varias opciones graduadas que van desde un extremo al otro, como por ejemplo: totalmente en desacuerdo, en desacuerdo, neutro, de acuerdo y totalmente de acuerdo. Sirve para saber con qué intensidad o nivel de acuerdo se siente alguien respecto a un tema en específico. En este caso en concreto, los grados fueron cuatro «y se les preguntaba por una serie de ítems, por ejemplo, he empujado a un compañero y le he excluido en los últimos dos meses», detalla el investigador. «A partir de ahí el alumno señalaba en una escala del 0, no lo he hecho, al cuatro, lo hago contantemente». Otra cuestión con la que ha tenido esmero el equipo investigador es en combinar centros públicos, concertados y privados, aunque los primeros sean más abundantes por el más fácil acceso a ellos para este tipo de investigaciones.

La exclusión digital puede ser la antesala de otros tipos de acoso

El ciberacoso es otra forma de agresiónCarlos Gawronski / iStock

A partir de ahí, el la investigación realiza un estudio longitudinal. Esto quiere decir que hace la encuesta en un momento determinado pero, pasado un tiempo, en este caso un año, se vuelve a hacer, para comprobar la evolución en las variables de acoso, ciberacoso, la comentada alegría maliciosa y la desconexión moral. Las conclusiones clasifican a los alumnos en tres perfiles distintos. Pero antes hay que aclarar determinados términos que se han ido utilizando.

Los términos acoso y ciberacoso - o sus anglicismos bullying y ciberbullying- son más conocidos por el gran público. No así la alegría maliciosa y la desconexión moral. La alegría maliciosa, esa schadenfreude del principio, consiste en alegrarse de las desgracias del otro. Puede tener dos dimensiones, como aclara Cabrera Vázquez. Una se denomina por justicia, cuando se produce si alguien se merece castigo o desgracia pero porque se considera justo. La otra dimensión implica a la alegría maliciosa por aversión: «aquí no entra la justicia, es que me alegro de tu desgracia porque me caes mal», indica el investigador. Por otra parte, está la desconexión moral: «consiste, por ejemplo, en agredir a una persona pero escurrir el bulto en cuanto a las auto sanciones que me pueda generar, como culpa o vergüenza», resume. «A partir de ahí se puede justificar la agresión bien porque se lo merecía o porque no es para tanto o porque es culpa suya...la persona asume unos procesos cognitivos por los que no acepta su responsabilidad y se desconecta del criterio moral que debería guiar las buenas acciones». La desconexión moral tiene una parte de deshumanización, la más grave, además de la reestructuración cognitiva (autoconvencerme de que no he hecho mal), minimización de la responsabilidad y distorsión de las consecuencias que ha podido tener el acto.

Los tres perfiles

Una vez aclarados los conceptos, retomamos los perfiles en los que se ha clasificado a los alumnos tras las encuestas. El primero tiene baja la alegría maliciosa tanto por justicia como por aversión; y bajos niveles de acoso y ciberacoso. Se sitúan en este nivel 480 alumnos (30%). El segundo nivel tiene alta la alegría maliciosa por justicia, mas no por aversión, y altos niveles de acoso y ciberacoso. Se sitúan en este nivel 943 alumnos. (59%). El tercer nivel es alto en todo: alegría maliciosa por justicia, por aversión, acoso y ciberacoso. Aquí se incluyen a 180 alumnos (11%). Por tanto , 1.123 alumnos puntúan alto en los niveles de acoso y ciberacoso (70%). ¿Cómo influye en todo esto la desconexión moral? «Hemos visto que cuando la desconexión moral se activa previamente, hace que los alumnos sean capaces de pertenecer con el tiempo al tercer perfil con una probabilidad cuatro veces mayor». De esta forma, Cabrera Vázquez considera que «si nos anticipamos a esta desconexión moral podemos prevenir que los alumnos acaben perteneciendo a esos perfiles tan hostiles».

Gráfica con los índices de acoso y ciberacoso

Gráfica con los índices de acoso y ciberacosoLa Voz de Córdoba

La observación de los datos también ha acarreado conclusiones interesantes que coinciden con las de otros estudios de enfoque y metodología distintos. Lo primero es que el acoso es más preocupante a edades más jóvenes. La encuesta implica a estudiantes de entre 12 y 16 a 17 años (dos últimos cursos de primaria y toda la secundaria). Se da una mayor puntuación en niveles de acoso en primaria y primeros cursos de secundaria, debido a que en posteriormente hay unos niveles de madurez y conciencia del daño que se puede ocasionar, sobre todo en 3º y 4º de la ESO. Lo segundo es que hay una gran diferencia entre sexos. Los chicos agreden tanto en persona como a través de internet mucho más y de forma significativa.

En definitiva, los hallazgos de este estudio del Laboratorio de Estudios sobre Convivencia y Prevención de la Violencia (Laecovi) de la Universidad de Córdoba no solo trazan una radiografía del acoso y el ciberacoso en las aulas —con un 70% de escolares en perfiles de puntuación alta—, sino que abren una vía para la intervención y prevención. Al demostrar que la schadenfreude y la desconexión moral actúan como los verdaderos motores que perpetúan esta violencia, especialmente entre los varones y en las edades más tempranas, la investigación ofrece una diana clara para el futuro. Anticiparse a estos mecanismos cognitivos y emocionales permitirá a los educadores desactivar el problema antes de que se cronifique, transformando los datos en soluciones reales para proteger a los menores.

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