Una mujer embarazada en la consulta de ginecologíaXavier Lorenzo

Madres jóvenes en Córdoba: un fenómeno en peligro de extinción

Las mujeres de entre 30 y 39 años concentran el 65% de los nacimientos, mientras la provincia registra un 37% menos de bebés que en 2009

Las mujeres de entre 30 y 39 años concentran el 65% de los nacimientos registrados en Córdoba durante el primer trimestre de 2026. En concreto, las madres de 30 a 34 años representan el 35% del total, con 453 nacimientos, mientras que las de 35 a 39 suman el 30%. Los datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) reflejan así dos tendencias que se mantienen desde hace años: cada vez nacen menos niños y la maternidad se retrasa.

Desde 2009, cuando se registraron 8.284 nacimientos en la provincia, la cifra ha descendido un 37%, hasta los 5.177 de 2025, último año completo disponible. En los tres primeros meses de 2026 se contabilizaron 1.294. Este dato trimestral permite conocer la evolución reciente, y suponer que la tendencia sería similar a la del año anterior, pero todavía no permite anticipar con certeza el resultado del conjunto del año.

El cambio, en la edad de las madres se aprecia al comparar ese trimestre con 2009. Entonces, las mujeres de entre 30 y 39 años concentraban el 59% de los nacimientos. En los tres primeros meses de 2026 representan el 65%. Además, el peso se ha desplazado hacia las edades más avanzadas de ese grupo: las madres de 35 a 39 años han pasado de representar aproximadamente uno de cada cinco nacimientos a casi uno de cada tres en lo que va de año. En 2025, el último ejercicio completo en las estadísticas del instituto andaluz, ya suponían el 28%.

Uno de los cambios más destacados se encuentra en el grupo de 25 a 29 años, que en 2009 era el segundo más numeroso, con 2.032 nacimientos, alrededor de una cuarta parte del total. En 2025, la cifra había caído hasta 891, el 17%. En el primer trimestre de 2026 se registraron 232 nacimientos de madres de esta edad, el 18% del total.

También han disminuido los nacimientos de madres menores de 20 años. Han pasado de 286 en 2009 a 126 en 2025, lo que supone una reducción superior a la mitad, un retroceso del 56%. En el primer trimestre de este año se contabilizaron 32, alrededor del 2,5% del total, y ninguno correspondió a madres menores de 15 años.

El matiz del peso relativo de las cifras

El grupo de 30 a 34 años continúa siendo el más numeroso, aunque también ha perdido peso en términos cuantitativos. En 2009 registró 3.169 nacimientos, frente a los 1.836 de 2025. La evolución ha sido distinta entre las mujeres de 35 a 39 años, cuya cifra ha bajado de 1.704 a 1.470 en el mismo periodo. Su menor descenso explica que hayan ganado peso en el conjunto de los nacimientos. Esto conviene explicarlo mejor. La franja de 30 a 34 disminuye en esos 17 años un 42%, y la de 34 a 39 un 14%. Su mayor peso relativo, y he ahí el matiz indispensable para entender todo el fenómeno, es -insistimos- por la disminución de nacimientos.

La maternidad a partir de los 40 años también ha ganado presencia, aunque sigue representando una proporción reducida. Entre las mujeres de 40 a 44 años, los nacimientos han pasado de 270 en 2009 a 361 en 2025. La cifra más alta de la serie se registró en 2019, con 426.

En el grupo de 45 a 49 años, los nacimientos han aumentado de 18 a 42 entre 2009 y 2025, aunque siguen por debajo del 1% del total. En el primer trimestre de 2026 se contabilizaron siete.

La comparación con las madres más jóvenes permite apreciar mejor el cambio. En 2009, las mujeres de 20 a 24 años sumaron 803 nacimientos, casi tres veces más que las de 40 a 44 años, con 270. En 2025, la diferencia se había reducido a 449 frente a 361. Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 102 nacimientos en el grupo de 20 a 24 años y 78 en el de 40 a 44.

Pese al aumento relativo de la maternidad a edades más avanzadas, dichos nacimientos tardíos no compensan el descenso registrado entre las mujeres más jóvenes. Desde 2009, Córdoba ha «perdido» más de 2.400 nacimientos de madres de entre 25 y 34 años, mientras que el incremento entre las mayores de 40 no alcanza los 120.

La evolución de las últimas décadas apunta, por tanto, a un doble cambio: hay menos nacimientos y estos se concentran cada vez más en mujeres de mayor edad. El retraso de la maternidad no compensa la caída del número de nacimientos en ningún caso.