El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un montaje sobre el Valle de los Caídos
Sánchez protege la Casa Árabe de Madrid mientras ignora la cruz cristiana del Valle de los Caídos
No es la primera vez que el Gobierno, liderado por el PSOE, se rinde a la tradición árabe e ignora a los cristianos
El Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a mostrar su postura a favor de la religión musulmana por encima de la cristiana. El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana declarar la Casa Árabe en Madrid como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento. El objetivo de esta iniciativa es proteger el patrimonio y los valores históricos y artísticos del inmueble. Sin embargo, el Ejecutivo central ignora la cruz cristina del Valle de los Caídos que está a la espera de recibir algún tipo de protección.
La Casa Árabe de Madrid es uno de los principales ejemplos madrileños de la llamada arquitectura neomudéjar, tendencia arquitectónica de gran complejidad y expresividad surgida a finales del siglo XIX.
No es la primera vez que el Gobierno, liderado por el PSOE, se rinde a la tradición árabe. En abril del año pasado, el PSOE-M no felicitó la Semana Santa a los cristianos, pero se volcó durante el Ramadán con un post en redes sociales.
Ahora, vuelve a suceder lo mismo. El Gobierno de Sánchez antepone la religión musulmana y sus inmuebles a la cruz y la basílica del Valle de los Caídos. La Casa Árabe es el centro estratégico en las relaciones de España con el mundo árabe, gestionado por un consorcio formado por varias entidades.
La declaración como Bien de Interés Cultural de este inmueble incluye tanto el edificio principal, de volumen rectangular y simétrico, como los dos pabellones ubicados en el jardín, rodeado por una valla.
Casa Árabe en Madrid
El edificio principal se concibió organizado en dos plantas, con espacios educativos de una gran innovación para la época, y cuenta sobre el núcleo con una torre de 37 metros que consta de dos cuerpos, uno de ladrillo y otro metálico acristalado, situada en la parte central de la fachada principal.
Para su construcción se utilizaron muros de carga de ladrillo aparejados a tizón o a la española en los que se incluyeron los diferentes adornos de fachada con los rehundidos y salientes.
Su elemento más característico es la fachada de ladrillo a cara vista, que oculta una complicada distribución interna de ladrillos y juntas que no ha variado a pesar de las múltiples reformas que han transformado tanto su aspecto exterior como interior a lo largo de los años.
Valle de los Caidos
Ninguna protección a la cruz del Valle
El Valle de los Caídos no tienen ninguna protección en la actualidad, es cierto que pertenece a los inmuebles de Patrimonio Nacional, pero la entidad del Ejecutivo central no aporta ni un euro desde 2021, año que se aprobó en los Presupuestos Generales que no se destinase más dinero público al conjunto monumental.
El maltrato al Valle de los Caídos es tal que «desde hace años Patrimonio no deja que los visitantes suban a la cruz porque hay un cartel donde se anuncia que hay obras de mantenimiento», explican personas cercanas al entorno del conjunto monumental a El Debate.
Estas mismas fuentes indican que en realidad esta pancarta lo que hace es impedir que esta gente pueda subir porque «no existen estas obras. Llevan quince años sin retirar el cartel y es una excusa para que no se visite», remarcan.
Cartel de Patrimonio Nacional donde se indica el cierre por obras de mantenimiento
«Además, tanto Patrimonio Nacional como el patronato de la fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos está perdiendo dinero ya que no hay visitas y se están perdiendo grandes beneficios», subrayan desde el Valle.
El Debate se ha puesto en contacto con Patrimonio Nacional y apuntan que no les «consta esta notificación ya que normalmente les sueles avisar de alguna avería menor». Esto demuestra que la entidad del Estado colocó este letrero y se ha desentendido de las respectivas obras, hasta el punto de olvidarse de ellas.
El objetivo de Patrimonio Nacional y del Gobierno de Sánchez «es que el Valle de los Caídos pierda interés y que la gente no acuda a este enclave porque quieren que se caiga», relatan estas personas cercanas al conjunto.