Movilización contra las ZBEVox Madrid

Vox clama contra las Zonas de Bajas Emisiones de Madrid: «Es terrorismo contra el pueblo en nombre de la dictadura climática»

Desde Cibeles hasta las Ventas, una caravana ha denunciado esta imposición que afecta a cientos de vehículos

Madrid ha acogido una caravana contra la imposición de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Madrid. A la movilización ha acudido la portavoz en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, y su homólogo en el Ayuntamiento de la capital, Javier Ortega-Smith. Para la líder de Vox esta imposición es «terrorismo contra el pueblo en nombre de la dictadura climática» especialmente «contra las clases trabajadoras».

Y ha señalado a los autores: «PP y PSOE». Y es que, mientras se entretiene «con las corrupciones de unos y las estafas de otros, la gente, cada vez, tiene más dificultad para acceder a una vivienda».

A ello se suma, ha denunciado, que ahora exigen a la población «que se compre un coche eléctrico» si tienen que acceder a las «cajas registradoras, en lo que han convertido las ciudades».

Por su parte, Ortega-Smith ha la Zonas de Bajas Emisiones «es un paso más en la imposición del fanatismo climático, que nada tiene que ver con la calidad del aire ni con políticas verdes. Tiene que ver con la imposición del globalismo, que consiste en penalizar no al que más contamina, sino al que menos recursos tiene para comprarse un vehículo eléctrico».

«Esa gran mentira supone una recaudación para el Ayuntamiento de Almeida de 300 millones al año. Y, por cierto, otra cantidad similar es la que están recaudando las empresas chinas que nos venden los vehículos con baterías, y veremos qué va a pasar dentro de unos años», ha apuntado Ortega-Smith.

Movilización contra las ZBEVox Madrid

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento ha comentado que están «presentado en el último Pleno una petición de moratoria para que se ampliase un año más el plazo, con el fin de dar un poco de respiro a tantos madrileños que pagan sus impuestos, que tienen su vehículo empadronado en Madrid y que pasan la ITV, para que puedan continuar un año más, por lo menos. No han querido concederla».

«No olvidemos que quienes utilizan los coches sin etiqueta, vehículos con una duración extraordinaria comparada con modelos más modernos, en su mayoría son autónomos o personas mayores que no tienen posibilidad de comprar otro coche, que lo necesitan para trabajar o para ver a sus familiares, y a quienes se obligará a llevar su vehículo a la chatarra el 1 de enero de 2026», ha explicado.

Asimismo, ha indicado que «a los miles de vehículos que ya están siendo multados todos los días se sumarán alrededor de medio millón más. Si calculamos un uso mínimo por familia de cuatro personas, hablamos de dos millones de madrileños. A todos ellos les pido que no voten a Almeida y que recuerden lo que está ocurriendo, porque hay gente con la memoria muy corta».

Movilización contra las ZBEVox Madrid

Javier Ortega-Smith ha comentado que «desde 2019 venimos peleando contra esta imposición fanática. El grupo municipal de Vox logró que el Tribunal Superior de Justicia declarase que la Ordenanza de Movilidad era nula, que vulneraba derechos fundamentales de los más necesitados, que no incentivaba el medio ambiente ni la calidad del aire y que tenía fines exclusivamente recaudatorios».

«Por todo ello quedó anulada. Aun así, no han hecho caso: han seguido cobrando y han recurrido al Tribunal Supremo. En pocos días el Supremo la admitirá, y el señor Almeida ya prepara una nueva ordenanza que será exactamente igual: seguirá recaudando y restringiendo libertades», ha añadido.

En este sentido, el líder madrileño de Vox ha apuntado que «hoy es un buen día para levantar la voz, para unirnos a tantos madrileños valientes que reclaman libertad y justicia, y que piden que no se imponga el fanatismo climático. Quienes no tienen dinero o no quieren gastarse 40.000 euros en un coche eléctrico tienen derecho a mantener sus vehículos».

Ortega-Smith ha concluido diciendo que «levantamos la voz desde Ventas hasta Cibeles: sí a la libertad de movilidad, no a la imposición, no a la recaudación fanática y no al expolio de los madrileños».