Las etiquetas fueron injustas desde el primer día
Etiquetas
El grave error de la DGT que prohíbe circular injustamente a miles de coches
Un grupo político denuncia el grave error que introdujo la DGT en las etiquetas cuando las puso en funcionamiento en 2016, que ha mandado miles de coches al desguace
Corría el año 2016 cuando la Dirección General de Tráfico ponía en marcha el actual sistema de etiquetas medioambientales, que tenía por misión clasificar a los vehículos en general en función de sus emisiones.
Los conductores se quedaron más en la anécdota de que la DGT enviaba las etiquetas por correo solo a algunos conductores, mientras que el resto tuvieron que pagarlas religiosamente, pues costaban cinco euros.
Cinco euros por la etiqueta
Meses después, con la entrada en funcionamiento de las Zonas de Bajas Emisiones, las etiquetas cobraron todo el sentido, era un sistema de marcar a los coches que no iban a poder seguir en funcionamiento y una recomendación para que sus dueños fueran pensando en mandarlos al desguace.
Un etiquetado erróneo ha mandado al desguace a miles de coches
El etiquetado estaba tan mal hecho que, tal y como denuncia Vox, en aquel momento se clasificó para los coches por su año de matriculación y no por sus emisiones reales. ¿Esto qué significa? Pues muy sencillo, que hay coches que incluso teniendo menos emisiones que otros fueron penalizados sin etiquetas o con una etiqueta B por el año de fabricación, mientras que otros más modernos, pero con más emisiones recibieron la C.
300 euros de gasto
Es cierto que las protestas de los conductores obligaron a la DGT a abrir plazos de reetiquetado, que obligaban al conductor a pedir un certificado de emisiones al fabricante que cuesta entre 100 y 300 euros para poner una reclamación y que otorgaran a su coche la etiqueta adecuada.
La mayor parte de los conductores ni se enteraron de esta opción y directamente siguen sin etiqueta o con una B, camino del final de sus días. En este caso la situación tiene peor solución aún para aquellos que ya mandaron a sus coches al desguace por este motivo.
En paralelo ahora ni siquiera la DGT se atreve a volver a tocar las etiquetas pese a estar al tanto de errores como el de los microhíbridos que tienen 500 caballos y un minúsculo motor eléctrico que no mueve ni los limpiaparabrisas y tiene etiqueta Eco o los híbridos enchufables que nadie enchufa ni carga jamás y siguen manteniendo la Cero.