Agente de la Policía Nacional
Sucesos
Así fue la violenta detención del yihadista que apuñaló a tres personas en Vallecas
La policía tuvo que abatir a tiros al joven que quiso matar a tres personas en la calle por ser «enemigos del Islam»
El pasado mes de noviembre, un joven de origen marroquí apuñaló a tres vecinos de Vallecas en un arrebato islamista, que logró contener la Policía. El joven se encuentra ahora en prisión provisional a la espera de juicio por terrorismo e intentos de asesinato.
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha reconstruido los hechos a partir de testimonios y pruebas del momento del crimen.
El comienzo del ataque ocurrió en torno a mediodía. El joven asaltó a una mujer que paseaba por la calle, intentando clavarle el cuchillo en el corazón. La mujer consiguió esquivar la estocada, por lo que se dirigió hacia otra víctima, un hombre al que logró herir en la parte trasera de la cabeza.
Finalmente le clavó el arma en la espalda a un tercer hombre, que pudo salvarse gracias a la ayuda de los vecinos de la zona, que taponaron la herida para frenar la hemorragia.
El joven huyó a su casa, y fue su propio hermano el que llamó a la policía. Cuando los agentes entraron al domicilio, el joven volvió a blandir el cuchillo, increpándolos.
Los policías intentaron inmovilizarlo con descargas eléctricas, pero este no paraba de amenazar gritando «¡El profeta Mahoma me ha hablado y me ha dicho que hoy es el día del juicio final!». Finalmente, los agentes le dispararon varias veces después de que se abalanzara de nuevo contra ellos.
La familia del detenido contó a las autoridades que mostraba un comportamiento delirante los días previos. «Voy a morir, este es el final para todos, tengo que matar a cristianos, me tengo que purificar» dijo a su madre la madrugada anterior.
Su hermano facilitó un vídeo grabado justo antes de la colisión con la policía. Se ve una pelea entre los dos, el hermano le pide que se tranquilice, pero él vuelve a decir que están ya en el día del juicio final.
Los agentes encontraron en el piso un Corán de color verde, un folio con escritura en árabe sobre la curación islámica, y una copia del libro titulado Fe e Islam, una obra tradicionalista.