Obras del soterramiento de la A-5
El soterramiento de la A-5, en números: 400 máquinas, 600 trabajadores y 3,2 kilómetros
Todo esto hará que el cubrimiento esté a finales de año
El soterramiento de la A-5 continúa a buen ritmo y será el primero en estrenarse. Los números de esta gran obra sorprenden a cualquiera que pase por Hasta la fecha, se han excavado 2,1 kilómetros de túnel de los 3,2 kilómetros totales en las dos direcciones y se ha ejecutado el 83,5 % de la losa (77.706 metros cuadrados) que ocultará 80.000 vehículos que antes de comenzar los trabajos de esta gran obra de transformación urbana discurrían por la autovía diariamente.
La obra cuenta con 600 trabajadores y más de 400 máquinas trabajando al mismo tiempo, todo esto hará que el soterramiento esté a finales de año.
El primer cale (operación técnica de unión de las galerías) del túnel que acaba con la A-5 en superficie se realizó el pasado 16 de enero en el entorno de la calle del Olivillo. Entonces, se enlazaron dos túneles.
De este modo, ha dado lugar a 700 metros lineales (más 100 metros adicionales que se han excavado desde entonces), que se han conectado en febrero en el segundo cale, permitiendo crear 1.300 metros lineales de subterráneo (800 más 500 metros).
Ya se han cerrado los diez pasos peatonales existentes: Illescas, Boadilla (mixto), Sanchorreja, San Juan de la Mata, Villavaliente, Villamanín, Dante, Parque de Atracciones (mixto), Batán (mixto) y Yébenes (mixto).
Obras del soterramiento de la A-5
El Paseo de Extremadura se transformará en el Paseo Verde del Suroeste, un gran eje peatonal que conectará en superficie los barrios del distrito de Latina, Lucero, Aluche y Las Águilas con los de Campamento y Casa de Campo (este último perteneciente a Moncloa-Aravaca), separados desde 1968 por el asfalto que diariamente atraviesan 80.000 vehículos.
El soterramiento de la A-5 permitirá dar continuidad al bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal, que conecta con Madrid Río, hasta la avenida del Padre Piquer. Los vehículos en superficie se reducirán en un 90 % y también las emisiones contaminantes.
Además de recuperar el espacio que ocupa el asfalto para los vecinos, se va a mejorar la movilidad peatonal en transporte público y la viaria, redundando en la mejora de la seguridad vial en el entorno y se lograrán resolver los problemas de retenciones en conexiones conflictivas como el paseo de Extremadura, Batán y Boadilla del Monte.
Obras del soterramiento de la A-5
La movilidad se fomentará gracias a la construcción de un carril bici bidireccional, semaforizado, de 3,5 kilómetros, que empezará en la calle de Illescas y conectará con el existente en la avenida de Portugal, enlazando así con Madrid Río.
De este modo, se potenciará el uso de este medio de transporte para acceder al centro. En superficie, habrá aceras más amplias y 33 nuevas conexiones peatonales frente a las 16 actuales, favoreciendo los tránsitos a pie.