Torrija Madrid
Semana Santa
Torrijas, bartolillos, pestiños y huesos de San Expedito: un repaso a los dulces de Semana Santa en Madrid
La Semana Santa, como toda festividad, trae con ella dulces y platos característicos cuyas recetas pasan de generación en generación. Aunque la opción más rápida reside en las pastelerías, la Semana Santa es el momento idóneo para desempolvar las recetas del cajón y recopilar valor para atreverse con tal tarea: cocinar los dulces más típicos de esta temporada.
En la capital, también las pastelerías y los obradores se preparan para la Semana Santa. Aunque las torrijas continúan siendo el postre que encabeza la demanda, todas las opciones forman parte de una tradición viva que nos invita a disfrutar de los dulces que se comen en esta época.
Como cada año, las torrijas se sitúan en el primer puesto de la clasificación. Esta preparación, aparentemente sencilla y de difícil excelencia, es un ejemplo perfecto de «cocina de aprovechamiento», que ya nuestros abuelos practicaban. Sus ingredientes son básicos, pan bañado en leche o vino, rebozado en huevo, frito y finalmente espolvoreado con azúcar y canela. Otro dulce característico de Cuaresma son las rosquillas. Aromatizadas con canela, anís, limón y naranja y rebozadas en azúcar, esta receta es popular en distintas zonas de España, aunque sus inicios se remontan a la gastronomía andaluza.
Otro postre tradicional de la capital son los bartolillos, un dulce de forma triangular, elaborado a partir de masa frita y rellena de crema pastelera. Este favorito de los madrileños, tiene un origen difuso. Ya eran populares hace doscientos años, puesto que aparecían en los avisos de los diarios del S.XIX e, incluso, escritores como Benito Pérez Galdós, se referían a ellos en sus obras. Siguiendo con los postres ancestrales que forman parte de la identidad de dicha fiesta, no podemos olvidar los buñuelos de Cuaresma. Este dulce ligero, relleno de crema y espolvoreado con azúcar, no puede faltar en la mesa durante estas fechas.
Lo mismo ocurre con los huesos de San Expedito, típicos de Madrid, pero también populares en otras comunidades como Andalucía y Extremadura. La masa, a veces de mazapán y otras frita, hace una forma cilíndrica que simula la forma de un hueso. Este dulce se prepara durante toda la Semana Santa en honor a San Expedito, patrón de las causas urgentes, cuya fiesta se celebra el día 19 de abril. Existe otro postre, tradicional de Andalucía que, también fritos y rebozados en miel, es uno de los postres más distintivos de Semana Santa, los pestiños. Su aroma a anís y su textura crujiente, lo han hecho convertirse en uno de los más vendidos durante estas semanas.
Los dulces típicos de otras partes de España también se pueden encontrar disponibles en las pastelerías de Madrid. Las flores fritas, típicas de Castilla - La Mancha, son toda una joya de la repostería, muy difícil de realizar. La masa se hace a partir de harina, huevos, leche y azúcar y se fríe con un molde específico para conseguir esa forma tan original.
En la zona del Levante, especialmente en las zonas de Cataluña y Aragón, son típicas las monas de Pascua. Este dulce representa el fin de la Cuaresma y el inicio de la Pascua. Se trata de una tradición en la que los padrinos y madrinas regalan a sus ahijados este dulce el Domingo de Resurrección. De forma inicial, era un pan dulce, decorado con huevos duros. A lo largo del tiempo, a esta versión tradicional se le han añadido más detalles. Incluso, las monas de Pascua han evolucionado hasta convertirse en figuras de chocolate con todo detalle. Estas representaciones comestibles pueden componerse de diferentes escenas o de dibujos animados, haciéndolas atractivas para los niños.
Tras este repaso por la carta de postres de Semana Santa, ya solo queda la degustación. Tal vez los más osados se atreven con la tarea: intentar asemejarse a aquellos que triunfaron en esta tradición milenaria, que un día nació, de la misma manera, en las cocinas de toda España.