Cartel de Zona de Bajas Emisiones, en la Plaza de Cibeles (Foto de archivo)

Cartel de Zona de Bajas Emisiones, en la Plaza de Cibeles (Foto de archivo)Europa Press

Visita del Papa León XIV

El gran desafío que afronta Madrid con la visita del Papa: obras en el entorno de sus actos y un aforo nunca visto

Tras semanas de especulaciones, por fin, el Conferencia Episcopal Española confirmó ayer cuáles serán los enclaves de los principales actos del Papa León XIV en Canarias y Madrid, a falta de conocerse los detalles de su parada en Barcelona.

En la capital, los lugares escogidos para los eventos más multitudinarios han sido la Plaza de Lima y la Plaza de Cibeles, ambas ubicadas en el Paseo de las Castellana con apenas 3,8 kilómetros de separación. Dos eventos que, además, se van a celebrar con pocas horas de diferencia.

El mismo 6 de junio, después de aterrizar en el aeropuerto de Barajas, el primer acto en nuestro país que va a protagonizar León XIV será un encuentro con los jóvenes en la Plaza de Lima y una posterior vigilia en ese mismo lugar.

Al día siguiente, el domingo 7 de junio por la mañana, festividad del Corpus, el Santo Padre presidirá la celebración de la Santa Misa en la Plaza de Cibeles de Madrid. Tras la celebración, se celebrará en las zonas aledañas una procesión eucarística presidida por León XIV.

El Papa León XIV, en su visita a Camerún

El Papa León XIV, en su visita a Camerún

Sendos eventos van a suponer para Madrid un «gigantesco» reto logístico, tal y como reconocía este jueves el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

Aunque el Vaticano y la Conferencia Episcopal han escogido los emplazamientos en colaboración con el Consistorio madrileño, que es quién ha dado los parámetros de seguridad y movilidad, según reconoció el primer edil, eso no quita para que, por las propias características de los dos macroeventos, así como el entorno en los que van a tener lugar, el Gobierno municipal no encare un reto mayúsculo para que todo salga bien.

De acuerdo con las primeras estimaciones del Gobierno municipal, se espera que la vigilia reúna a, aproximadamente, 500.000 fieles y la misa del día siguiente a millón y medio. Unas cifras nunca antes vistas en la ciudad de Madrid. «No recuerdo una concentración de personas tan grande ni en un ámbito geográfico tan cercano», reconocía ayer el alcalde.

Imagen de la plaza de Cibeles durante la cuarta edición de la Fiesta de la Resurrección

Imagen de la plaza de Cibeles durante la cuarta edición de la Fiesta de la ResurrecciónEuropa Press

Por eso, el trabajo que tiene por delante el Ayuntamiento es «arduo». No sólo tiene que ocuparse de la seguridad, sino también de la movilidad y, en este caso, con un inconveniente añadido como son las obras que se están desarrollando en los entornos tanto de la Plaza de Lima como de Cibeles.

En el caso de esta última, aunque se ha decidido posponer la restauración que hay prevista de fuente de Cibeles a que pase la visita del Papa a la capital, hay que recordar que desde el pasado mes de febrero en la vecina calle Alcalá se están desarrollando las obras para construir un bulevar en el tramo comprendido entre La Puerta de Alcalá y Cibeles. Unas obras que, de acuerdo con el calendario previsto, se van a alargar hasta el primer trimestre del año que viene.

En este sentido, Martínez-Almeida ha avanzado que el área de Obras de su Ejecutivo ya está trabajando en ese escenario para que «la obra no genere afecciones a la normalidad con la que tiene que desarrollarse la misa».

Por su parte, las obras del entorno del Estadio del Santiago Bernabéu son competencia del Gobierno regional y el Ayuntamiento ya está en conversaciones para que tampoco supongan interferencias en el desarrollo de la vigilia.

Según han explicado fuentes de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras a este periódico, la idea es que para la visita del Papa las obras en la superficie en la zona de La Castellana ya hayan sido despejadas lo máximo posible. Con todo, los trabajos para la remodelación de la estación de Bernabéu, por donde transita la Línea 10 del suburbano madrileño, continuarán bajo tierra, por lo que la estación va a continuar cerrada durante la visita de León XIV y hasta finales de año.

Así las cosas, estos son los dos lugares elegidos para los eventos del Papa que serán más multitudinarios, pero durante su estancia en Madrid también visitará zonas del sur y se reunirá con personas desfavorecidas para que conozca «todas las realidad de Madrid», en palabras de Almeida.

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