El alcalde de Serranillos del Valle, Rubén Fernández DíazAyuntamiento de Serranillos del Valle

El alcalde que pone multas a la oposición gastó más de 3.000 euros en consumiciones en las fiestas del pueblo

El equipo de Gobierno del municipio madrileño de Serranillos del Valle, encabezado por el alcalde Rubén Fernández Díaz, gastó más de 3.000 euros en consumiciones durante las fiestas patronales celebradas el pasado mes de agosto.

En concreto las facturas en consumiciones durante las fiestas de San Roque, celebradas entre el 6 al 17 de agosto de 2025, se desglosan en una 204,20 euros y otra de 1.178 con el concepto de «invitaciones consumiciones, San Roque 2025».

Las otras cuatro facturas tienen como concepto «consumiciones-tickets para colaboradores actividades San Roque» por valor de 587 euros, 107 euros, 789 euros y 182 euros. Por otra parte, se gastaron 1.760 euros en el catering del pregón de las Fiestas de San Roque.

Según la documentación municipal, a la que ha tenido acceso este periódico, las facturas de esas consumiciones fueron revisadas por la interventora del Ayuntamiento, quien advirtió que no se debían pagar porque no cumplían la normativa.

Según el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, si en el ejercicio de la función interventora el órgano interventor se manifestara en desacuerdo con el fondo o con la forma de los actos, documentos o expedientes examinados, deberá formular sus reparos por escrito antes de la adopción del acuerdo o resolución.

Sin embargo, el alcalde y su equipo decidieron seguir adelante y aprobar esos pagos, ignorando ese aviso técnico. Un extremo que ha soliviantado al Grupo municipal del Partido Popular, que han tachado esta situación de «inaceptable», sobre todo, apuntan, «cuando los vecinos están soportando cada vez más impuestos».

En este sentido, recuerdan que Serranillos del Valle tiene uno de los IBI más altos de la zona y, además, ha adelantado la subida de la tasa de basuras, «lo que supone un nuevo esfuerzo económico para muchas familias».

Asimismo, consideran que la situación se torna «aún más llamativa» si se tiene en cuenta que el alcalde cobra cerca de 50.000 euros al año. «La sensación que se transmite es muy clara: mientras se suben los impuestos, se permite gastar dinero público en consumiciones», señalan desde el Partido Popular, que denuncian una forma de gobernar alejada de la ejemplaridad, la prudencia y el respeto al dinero público.

Así las cosas, los populares exigen al alcalde «explicaciones inmediatas, la depuración de responsabilidades políticas y un compromiso real con la transparencia y el buen uso de los recursos municipales», al tiempo que piden que se respete el trabajo de la Intervención Municipal, que «está precisamente para evitar este tipo de situaciones».

«El dinero de los vecinos no está para copas, está para mejorar los servicios del municipio y ayudar a las familias», concluye Juan Quintana, portavoz del Partido Popular en Serranillos del Valle.

Multas en el pleno

Cabe recordar que el alcalde de Serranillos, Rubén Fernández Díaz, del partido local Transparencia y Democracia (TDS), saltó a la palestra mediática por multar a los concejales del PP con 1.300 euros por interrumpirle en el pleno celebrado el pasado 26 de marzo.

El alcalde tiene la potestad de interponer estas sanciones porque el Ejecutivo municipal aprobó en 2024 la modificación de su Reglamento Orgánico Municipal (ROM), de tal manera que se incluyeron sanciones de 200 euros por interrumpir las sesiones cuando no se tenga el uso de la palabra y 500 euros por proferir insultos, ofensas y faltas de respeto en las sesiones plenarias.

Un precepto que desde el Partido Popular consideran «nulo de pleno derecho» y, por ello, presentaron un recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado de Navalcarnero cuando el Consistorio multó con otros 500 euros al portavoz popular. «No es por no pagar las multas, es que es ilegal e inconstitucional. No existe en ningún otro ayuntamiento de España», esgrime Quintana.