Jardín del Parterre de Aranjuez

Jardín del Parterre de AranjuezEFE

Madrid

El Jardín del Parterre de Aranjuez reabrirá sus puertas en septiembre tras un año cerrado

El proyecto para la intervención paisajística y restauración de las fuentes del Real Sitio concluirá a finales de junio

El proyecto de intervención paisajística y de restauración de las fuentes del histórico Jardín del Parterre del Palacio Real de Aranjuez finalizará a finales de este mes de junio. Después de estar prácticamente un año cerrado al público y habiendo recuperado con esta intervención el diseño barroco del siglo XVIII, volverá a estar abierto a partir de septiembre.

La ingeniera técnica paisajista de Patrimonio Nacional, Yolanda Bruna, afirmaba a EFE que, además de mejoras paisajísticas, se está llevando a cabo «una intervención integral en la fuente de Hércules y Anteo, en la que se buscará restaurar el grupo escultórico, impermeabilizar el vaso de la fuente e instalar las bombas para los surtidores».

Estos cambios se consiguen gracias un plano que contiene toda la documentación de cómo era el jardín en 1737 y a «información histórica que nos dice hasta donde llegaba justamente la altura del agua», de tal manera que «se pueda adecuar a la época del jardín».

El deterioro que sufría previamente provocó que los árboles y plantas no «casasen» con el clima, lo que ha supuesto la incorporación de 126 árboles de nueva plantación, todos ellos tilos, que soportan mejor las temperaturas de la ciudad.

Tal y como detalla Bruna, «el jardín ha sido modificado muchísimas veces por distintos motivos: por la corte, según venían distintos reyes, hacían distintos parterres, por el abandono, porque había momentos en que no se estaba cuidando del mismo modo, y porque había estructuras efímeras que duraban muy poco tiempo».

En sus inicios, en 1725, su diseño era barroco, inspirado en Versalles, y dibujado por Alejandro Cuéllar en unos planos que se conservan en los archivos de Patrimonio Nacional. En 1850 se eliminaron los trazados barrocos del jardín y se introdujo un diseño en el estilo isabelino del momento, que volvió a modificarse entre 1871 y 1872 bajo el reinado de Carlos III, cuando se reforma según la «estética moderna».

Jardín del Parterre del Palacio Real de Aranjuez

Jardín del Parterre del Palacio Real de AranjuezPATRIMONIO NACIONAL

Además, Bruna añade que ya en el siglo XX «se empezó a introducir arbolado diferente, que no casaba con el clima de Aranjuez y se empezaron a incluir distintos diseños, llegando a una falta de lectura entre lo que había en el jardín y el propio palacio».

Vuelven las fuentes

El proyecto, que ha contado con un presupuesto de 5 millones de euros de fondos europeos, destaca también por la recuperación de las fuentes. Las ya mencionadas Hércules y Anteo se suman a la de Ceres y a las fuentes de las Nereidas.

La primera, de forma mixtilínea y situada en el centro, ha sido impermeabilizada y recupera su estructura original con tres surtidores. Además, las esculturas que estaban colocadas en esta fuente han sido restauradas y trasladadas a su lugar de origen en el Jardín del Príncipe.

En cuanto a las fuentes de las Nereidas, dos circulares al oeste del jardín, cercanas al palacio, también han sido restauradas, con la particularidad de que sus esculturas recuperan el color rojo cobrizo original, como el de las fuentes del Palacio de La Granja.

Por último, en paralelo a la renovación de los jardines y fuentes de Aranjuez y La Granja, Patrimonio Nacional está desarrollando una aplicación móvil que incluirá información sobre la historia de los jardines, las fuentes y esculturas, el diseño, las plantas y los árboles para entender cómo se ha ido creando el jardín.

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