Mario Alcudia, con León XVIToni Blázquez

Entrevista a Mario Alcudia

La intrahistoria del momento viral del Papa en su primer acto en Madrid: «Fue un gesto muy simpático»

El presentador del acto del Papa en un centro de Cáritas de la capital revela cómo vivió la experiencia y cuenta cómo fue el entrañable momento que se hizo viral por una confusión

El Papa León XIV visitó el pasado sábado el centro CEDIA 24 horas (Centro de Información y Acogida) de Cáritas Madrid. Allí tuvo lugar un acto social en el que pudo conocer de primera mano una de las realidades más duras de la sociedad.

El Santo Padre tuvo la oportunidad de apreciar el trabajo de profesionales y voluntarios y escuchar, de primera mano, los testimonios de las personas sin hogar, y, durante el acto, se produjo uno de los momentos virales más entrañables del paso del Pontífice por Madrid.

La tarea de presentar el encuentro recayó sobre Mario Alcudia, director de El Espejo de Madrid y A grandes trazos, programas de radio de la COPE. También ejerce de profesor en la Universidad CEU San Pablo en Madrid. Su labor consistió en dar paso a quienes relataron sus historias al Santo Padre. Su elección como conductor del acto no fue casualidad. Hace un tiempo, el periodista se unió al Consejo de Redacción de Cáritas Madrid. «Me incorporé al Consejo para echarles una mano con sus publicaciones y, desde entonces, colaboro como voluntario con ellos», explica a este periódico. Al recordar cómo surgió esta oportunidad, la negativa era impensable: «Cuando se confirmó que el Papa iba a venir a España, me preguntaron si me apetecía y, claro, ¿cómo no te va a apetecer hacer una cosa así?»

Asumir una tarea de tan alto calibre supuso «un sentimiento de responsabilidad, pero a la vez la mayor alegría que puedes experimentar», comenta el locutor. Como periodista católico dedicado a la información socio-religiosa, Alcudia cuenta que la presentación delante del Santo Padre es «el mayor sueño desde el punto de vista personal, profesional y espiritual». Agradecido por la experiencia, añade: «Poder moderar un acto, presentarlo o ser maestro de ceremonias en un acto presidido por el sucesor de Pedro es un auténtico regalo de Dios».

El barrio de Lucero fue el escenario de una de las primeras paradas del Pontífice en su visita a la capital. León XIV cruzó las mismas puertas que acogieron el pasado año a 2.562 personas e hizo un recorrido por las instalaciones del centro. Después, en el patio, se celebró un encuentro donde pudo escuchar diferentes historias. «Él quería estar con la gente de los márgenes de la sociedad, con esa Iglesia samaritana», añade Alcudia.

Entre los asistentes figuraban reclusos, personas mayores, pacientes de centros de tratamientos de adicciones, del Hogar de Santa Bárbara y del «Proyecto SERCADE», obras dedicadas al acompañamiento de las realidades de exclusión social. «El Papa ha querido encontrarse precisamente con estas personas, que son el centro del Evangelio y que, aunque se llaman 'los últimos', para la Iglesia son los primeros», ahonda el periodista.

«Creo que estuvieron muy bien elegidos», comenta Alcudia sobre los testimonios escuchados esa tarde. «Tenía la sensación de que el acto tenía que tener una presentación sencilla porque había gente muy sencilla». Mario tomó el papel de conductor de historias como la de Niurka, una abogada que huyó de Cuba embarazada de gemelos, o la de Khadri, un joven senegalés que vino buscando un futuro laboral sin ninguna red de apoyo. Ambos encontraron en la Iglesia de España un refugio lleno de esperanza. «El clima fue de tener a un Padre delante, ir contándole con el mayor cariño posible, para que también disfrutara la gente que estaba allí delante (..) Yo creo que lo que se vivió durante todo el acto fue un momento de mucha emoción. Si a eso pudo contribuir lo que yo tenía que hacer, que era ir dando paso a cada una de esas personas, que el Papa pudiera escucharlas y entender por qué estaban allí…si eso lo conseguimos, pues Bendito sea Dios», agrega Alcudia.

Al llegar el Papa, todos los asistentes colgaron en un árbol una flor con su deseo; en todos había un anhelo de esperanza, cada uno abrió su corazón, recuerda el presentador: «El Papa se fue de allí muy conmovido con todas esas historias».

Momento viral

Mario Alcudia protagonizó, junto al Santo Padre, uno de los momentos más virales de la visita. Tras la intervención de Niña Pastori, estaba previsto que el presentador continuara hablando; sin embargo, el Papa se levantó para pronunciar su discurso.

Cuando el presentador entró en el escenario, encontró al Pontífice levantado, a punto de hablar. «No tenía sentido que me volviera hacia atrás», dice Alcudia. Al oír al presentador, el Santo Padre rectificó y se sentó rápido. No pudo esconder su expresión de sorpresa y equivocación, con un ademán de sorpresa. «Fue un gesto muy simpático», confiesa el periodista. «Del mismo modo, le dije que no quería quitarle la palabra, solo quería introducirle y pedirle que nos dirigiera, ahora sí, sus palabras. Reaccioné con naturalidad».

Esta simpática anécdota se ha convertido en uno de los instantes más memorables de la visita del Papa León XIV a Madrid. «Fue un momento muy divertido», concluye Mario Alcudia. La escena no tardó en saltar a las redes sociales, donde, para asombro del propio presentador, se hizo viral en cuestión de horas.