Ermita de San Antonio de la Florida

Ermita de San Antonio de la FloridaPatrimonio Nacional

Ayuntamiento de Madrid

Reabre al público tras su restauración la Ermita de San Antonio de la Florida, con obras maestras de Goya y su tumba

Después de más de un año cerrada para acometer trabajos de restauración, la Ermita de San Antonio de la Florida, donde está enterrado el maestro Francisco de Goya y que cuenta con uno de los conjuntos murales más destacados, reabre este viernes al público.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha sido el encargado hoy de inaugurar los trabajos realizados en uno conjuntos patrimoniales más relevantes de la ciudad y uno de los espacios culturales más visitados de Madrid.

La actuación desarrollada por Patrimonio Nacional ha supuesto una inversión de 2,2 millones de euros y ha permitido resolver problemas de conservación del edificio mediante la renovación de cubiertas, carpinterías, instalaciones eléctricas, climáticas y de iluminación, así como la restauración de distintos elementos arquitectónicos siguiendo criterios historicistas.

El alcalde ha animado a los madrileños a redescubrir este enclave cultural, que ha definido como «una obra de arte única en Madrid» y «un museo que tenemos en medio de la ciudad». Además, ha recordado que la reapertura coincide con la celebración de las Fiestas de San Antonio, «la mejor fecha que hemos podido escoger» para devolver este espacio para el disfrute de los ciudadanos.

Interior de la Ermita de San Antonio de La Florida

Interior de la Ermita de San Antonio de La FloridaAyuntamiento de Madrid

Historia de la ermita

El origen de la Ermita de San Antonio de la Florida se remonta a 1732, año en el que se erige con una imagen de San Antonio de Padua y comienza a tener devoción popular. De hecho, una de las tradiciones más arraigadas de Madrid es su romería, que se celebra el 13 de junio y a la que acudían y aún acuden las jóvenes que se van a casar.

A lo largo del siglo XVIII, las reformas urbanas obligaron a derribar la primitiva ermita de San Antonio (obra de Churriguera) en dos ocasiones y construirla de nuevo en otro lugar. Su último traslado fue debido a las obras del nuevo palacio de La Florida, una gran finca (hoy desaparecida), que daba nombre a la capilla y que había sido adquirida por Carlos IV.

Por orden del rey, de 1792 a 1798 el arquitecto Felipe Fontana construyó la nueva ermita, y Francisco de Goya decoró sus bóvedas con un conjunto de pinturas al fresco que se cuentan entre sus obras maestras.

Entre 1987 y 2005 se llevaron a cabo tres campañas de restauración, en las que se realizó primero la rehabilitación completa del edificio y, después, la limpieza y consolidación de los frescos, que lucen hoy en día con todo su esplendor.

Para garantizar la conservación de estas pinturas, el edificio fue declarado Monumento Nacional en 1905 y más tarde, en 1928, se construyó a su lado una iglesia idéntica, para trasladar el culto y reservar la original como museo. Para entonces, esta capilla era además panteón conmemorativo de Francisco de Goya, pues en 1919 se habían trasladado aquí sus restos, traídos desde Burdeos, donde había muerto en 1828.

La ermita recibió 106.856 visitantes durante 2024, consolidándose como uno de los equipamientos culturales más destacados de la ciudad y como una referencia internacional para el conocimiento y la difusión de la obra de Francisco de Goya.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas