El asesinato de Facundo en Las Tablas: las claves de un crimen que sigue bajo investigaciónMaría Bereijo

En la urbanización de Las Tablas en la que fue asesinado Facundo: las claves de un enigmático crimen

El Debate se ha desplazado hasta Las Tablas para conocer de primera mano todos los detalles del asesinato de un varón de 37 años en su domicilio tras sufrir más de una decena de puñaladas

Las Tablas es, posiblemente, uno de los barrios más tranquilos de todo Madrid. Situado en el norte de la capital, su lejanía con respecto a los puntos más conglomerados de la ciudad hace de este lugar un enclave residencial muy apetecible para aquellos que busquen vivir lejos del agobio. Sin embargo, toda esa serenidad se vino abajo este pasado martes.

Un hombre de 37 años, llamado Facundo y de nacionalidad española, fue asesinado en su domicilio de la calle Cirauqui tras recibir hasta 14 puñaladas, varias de ellas en la espalda. Según las pesquisas policiales, la víctima abrió la puerta a su agresor en torno a las diez de la mañana, y rápidamente recibió el ataque.

Los gritos de auxilio del propio Facundo alertaron a los vecinos, que enseguida contactaron con las autoridades. Tras la llamada al 112, los Bomberos de Madrid accedieron al domicilio por una ventana trasera del mismo y, posteriormente, encontraron a la víctima en la cocina, junto a un cuchillo de 20 centímetros.

Fue en este momento cuando un fuerte olor llamó la atención de los servicios de emergencias, que al final resultó ser spray de gas pimienta. Este aerosol fue presuntamente empleado por el asesino antes del ataque, neutralizando así cualquier posibilidad de defensa de la víctima. Por su parte, los Sanitarios de Samur-Protección Civil estuvieron más de 40 minutos practicando varias maniobras de reanimación cardiopulmonar, aunque no pudieron salvar la vida de Facundo.

Consternación entre los vecinos

El suceso pilló desprevenidos a todos los vecinos. En este sentido, muchos no conocían a Facundo, que llevaba años viviendo en la urbanización. A pesar de todo, los que sí habían tratado mínimamente con él le consideraban un «hombre reservado» y «aficionado a los viajes», según han confirmado a El Debate.

En cuanto al momento del asesinato, varios vecinos admitieron a este periódico que sí pudieron percibir un «olor químico» sobre esas horas que podría relacionarse con el spray pimienta. Por otro lado, varios testigos coinciden en que el asesino escapó utilizando un coche rojo y portando gafas de sol y gorra para tapar su rostro, y confían en la vigilancia que posee la urbanización (decenas de cámaras y portero 24 horas) para que algo así no vuelva a suceder.

Nada descartado

La unidad de Delitos Violentos (DEVI) de la Policía Científica y el Grupo V de Homicidios se hicieron rápidamente cargo del suceso con el objetivo de detener al asesino. Por el momento, todo apunta a que el agresor y la víctima sí se conocían.

Sin embargo, los vecinos que han vivido en primera persona los sucesos no descartan ningún escenario, aunque algunos apuntan directamente a «un crimen pasional». Ahora, quedan por delante muchas horas de trabajo para esclarecer unos hechos que han dejado en vilo a todo el barrio madrileño.