Estacion de Villaverde Alto hoy por la mañana
Otra mañana más
Una avería en Cercanías provoca el colapso de la Línea 3 de Metro y desata la indignación de los viajeros
Las quejas eran unánimes y constantes: «Otra vez lo mismo», «Esto es una vergüenza» o «Es que no hay ni una sola semana que funcione bien»
Las mañanas en transporte público en la capital han vuelto a convertirse en un auténtico suplicio para miles de personas. Una nueva incidencia en el sistema de señalización ha obligado a suspender la circulación de la C-3 y la C-4 entre Atocha y Villaverde Bajo, dejando a cientos de pasajeros bloqueados en las estaciones en plena hora punta.
Por este motivo, la indignación y los momentos de tensión se han disparado a medida que pasaban los minutos. La falta de explicaciones inmediatas ha encendido los ánimos entre quienes intentaban llegar a sus puestos de trabajo y quienes se dirigían a Atocha para coger un AVE al inicio de sus vacaciones.
La avería ha obligado a recortar los recorridos habituales. La C-4 finaliza en Villaverde Alto desde Parla, la C-4a concluye en Chamartín, la C-4b termina en Atocha desde Colmenar Viejo, y la C-3 ha quedado recortada entre Aranjuez y San Cristóbal de los Ángeles.
A este corte se suman los retrasos en la C-5, que ya sufría obras entre Villaverde Alto y Embajadores. Ante la imposibilidad de avanzar en tren, una marea de miles de viajeros ha desbordado los andenes para buscar rutas alternativas, lo que ha acabado colapsando la línea 3 de Metro de Madrid.
Estación de San Fermín-Orcasur colapsada por culpa de Cercanías
Indignación y agobio dentro de los vagones
La tensión acumulada dentro de los trenes se ha trasladado rápidamente a las redes sociales, reflejando el hartazgo generalizado por las continuas fallas del servicio. Entre la multitud, las quejas eran unánimes y constantes: «Otra vez lo mismo», «Esto es una vergüenza» o «Es que no hay ni una sola semana que funcione bien» se escuchaba de forma repetida en unos vagones cada vez más caldeados.
La situación dentro del tren ha dejado además momentos de verdadero agobio. Ante la falta de espacio, varios niños pequeños, asustados por la situación que se ha vivido esta mañana, se abrazaban a sus padres deseando que llegara ya el momento de bajarse.
Mientras tanto, desde Cercanías Madrid se han limitado a recomendar el uso de medios de transporte alternativos mientras los operarios intentan solucionar la avería, dejando a su suerte a miles de usuarios que exigen soluciones definitivas tras otra mañana de caos.