La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
Comunidad de Madrid
Ayuso acusa a Sánchez de permitir la «invasión de España por Ceuta» para intentar «ocultar todos sus juicios»
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado a Pedro Sánchez de permitir «la invasión de España por Ceuta» para «intentar ocultar todos sus juicios». «Hasta ahí llega», ha rematado en un mensaje colgado en sus redes sociales.
La mandataria madrileña se ha expresado en estos términos después de que miles y miles de personas procedentes de Marruecos cruzaran ayer ilegalmente la frontera para entrar en Ceuta, provocando la mayor crisis migratoria desatada en la ciudad autónoma desde 2021, cuando durante cuatro días, alrededor de 14.000 personas accedieron a la ciudad a través del espigón que delimita la frontera con el país africano.
Tras varias hora de silencio, Sánchez afirmó ayer que «el Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta». «Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible», manifestó en 'X'.
Pero durante esta madrugada, cientos de inmigrantes han seguido intentando burlar la valla fronteriza, protagonizando enfrentamientos con las autoridades desplegadas en el perímetro.
Las autoridades españolas señalan a una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo del 29 de junio como desencadenante de esta situación. La resolución establece que las personas interceptadas en el mar cuando pretenden entrar a nado en Ceuta y Melilla no pueden ser objeto del llamado «rechazo en frontera» por no superar el elemento físico de contención fronteriza.
A este factor se le suma la reciente visita oficial de Pedro Sánchez a Argelia —país con el que Marruecos mantiene una disputa histórica por el Sáhara Occidental— el pasado 20 de julio para normalizar sus relaciones. Históricamente, Marruecos modula la intensidad de la vigilancia en sus costas en función de sus intereses políticos o de su malestar diplomático.