El Hospital 12 de Octubre logra un éxito del 97 % en el tratamiento de la arritmia más frecuente
Comunidad de Madrid
El Hospital 12 de Octubre logra un éxito del 97 % en el tratamiento de la arritmia más frecuente
Gracias a la optimización de la técnica denominada Ablación por Campos Pulsados, un tratamiento médico para corregir los latidos irregulares del corazón (arritmias), se impide que el descontrol del ritmo cardíaco pase de las venas al corazón
El Servicio de Cardiología del Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid ha logrado un éxito de cerca del 97 % en el tratamiento de la arritmia más frecuente, la fibrilación auricular, gracias a la optimización de la técnica denominada 'Ablación por Campos Pulsados' –un tratamiento médico para corregir los latidos irregulares que impide que el descontrol del ritmo cardíaco pase de las venas al corazón–.
Este índice es el mayor éxito obtenido por un sistema de aislamiento de las venas pulmonares y sus resultados, basados en un trabajo apoyado en la precisión de sistemas de navegación avanzada, han sido publicados en Europace, la principal revista europea de arritmias y una de las más influyentes de la cardiología mundial.
Fibrilación auricular
La fibrilación auricular es el tipo más frecuente de arritmia y se asocia con un aumento significativo de la mortalidad y el riesgo de ictus. En España, esta enfermedad afecta al 4,4 % de la población y supera 15 % en mayores de 75 años.
De esta manera, la ablación cardíaca es el tratamiento más eficaz para reducir o prevenir estos episodios, mediante un procedimiento que busca el aislamiento eléctrico en la desembocadura de las venas pulmonares, donde suele originarse o perpetuarse la actividad eléctrica anómala que desorganiza al corazón.
El objetivo de la intervención es crear una barrera que impida que las señales eléctricas originadas en estas venas lleguen al resto del corazón, aplicando una energía de campos eléctricos que destruye de forma selectiva la capacidad de las células de esa zona para conducir electricidad.
De esta manera, se crea una barrera (una ‘cicatriz eléctrica’) que no daña el tejido, pero impide que los impulsos caóticos de la fibrilación pasen de la vena al corazón.
Daniel Rodríguez Muñoz, cardiólogo del Hospital 12 de Octubre explica que «esta forma de energía desarrollada en los últimos años ofrece una seguridad superior a los métodos térmicos tradicionales». Sin embargo, destaca que «su eficacia a largo plazo se había visto comprometida hasta ahora por resultados relativamente pobres en la durabilidad del efecto terapéutico».
«Si la ablación no se realiza de forma óptima, el efecto puede ser transitorio, permitiendo que las venas pulmonares recuperen su actividad eléctrica», concluye. Algunos registros internacionales previos como EU-PORIA y MANIFEST-REDO mostraban que solo entre el 38 y el 45 % de los pacientes mantenían todas sus venas aisladas a largo plazo tras un procedimiento estándar.
Las tres fases del estudio
El equipo de Cardiología del Hospital 12 de Octubre realizó un análisis sistemático del procedimiento para implementar acciones de mejora, mediante un estudio en el que han participado 118 pacientes y que se ha llevado a cabo en tres fases.
fases del estudio (via: comunidad de madrid)
- Fase 1: Aunque se basó en la técnica estándar de ablación cardíaca, con navegación por rayos X (fluoroscopia), la intervención siguió un protocolo muy sistemático para asegurar que los resultados fueran representativos de un flujo de trabajo convencional pero riguroso. Así, la durabilidad completa por paciente fue del 60 por ciento.
- Fase 2: Introducción de maniobras específicas para mejorar el contacto del catéter en zonas difíciles. El catéter es el vehículo físico que transporta los electrodos hasta el interior de la aurícula. La energía de campos pulsados (PFA) consiste en aplicaciones de alto voltaje que se emiten a través de los electrodos situados en los brazos del catéter. Esta energía crea la lesión o cicatriz circular y continua alrededor de la vena, que bloquea el paso de la electricidad. Si el catéter está mal posicionado, la energía no se aplica correctamente en toda la circunferencia de la vena y con el tiempo la electricidad vuelve a encontrar un camino a través de esos huecos para pasar al corazón, provocando la reaparición de la arritmia. Las mejoras en la recolocación del catéter incrementaron el éxito al 76,5 por ciento.
- Fase 3: El refinamiento de la sistemática de trabajo junto con la integración de sistemas de navegación avanzada, que permite al médico visualizar la anatomía del paciente de forma tridimensional para asegurar el contacto óptimo del catéter con el tejido, permitió alcanzar una tasa de éxito permanente del 96,7 por ciento en los procedimientos.
El doctor Rodríguez Muñoz concluye que «este trabajo ha sido posible por un análisis riguroso por nuestra parte, pero sobre todo por la generosidad de más de 100 pacientes que han aceptado hacerse un estudio invasivo adicional para evaluar el estado de su ablación previa».