Un alumno en su clase de árabe, en una imagen de archivo
Cinco comunidades dicen adiós a las clases de árabe y cultura marroquí en este nuevo curso
Esta oleada de abandono del programa comenzó en Murcia y en Madrid, comunidades pioneras en anunciar que dejarían de impartir estas enseñanzas en sus centros educativos
Este curso 2026/2027 comenzará en cinco comunidades con la sombra de la eliminación del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (Placm), plan educativo implantado en colegios españoles que Vox está intentando erradicar en las comunidades donde gobierna.
Esta oleada de abandono del programa se inició en Murcia y en Madrid, comunidades pioneras en anunciar que dejarían de impartir estas enseñanzas en sus centros educativos.
El programa, fruto de un convenio bilateral entre España y Marruecos, está financiado por el Gobierno marroquí y es impartido por profesores funcionarios enviados por Rabat, mientras que las comunidades autónomas únicamente facilitan los centros donde se desarrolla.
La Región de Murcia acordó retirar el programa para el curso 2025-2026 en cumplimiento del pacto presupuestario alcanzado entre el Gobierno autonómico y Vox. La Consejería de Educación confirmó entonces la supresión de unas enseñanzas que se impartían en diez centros y en las que participaban alrededor de 300 alumnos.
Desde el Ejecutivo murciano se defendió que la educación debía desarrollarse íntegramente bajo el currículo español, mientras que Vox argumentó que el programa carecía de control suficiente sobre los contenidos y el profesorado designado por Marruecos.
Pocos días después, la Comunidad de Madrid anunció también su salida del Placm alegando que ni la administración autonómica ni el Ministerio de Educación ejercían un control efectivo sobre los docentes ni sobre los materiales empleados en las clases.
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso sostuvo que no podía garantizar qué contenidos se impartían al tratarse de un profesorado seleccionado por las autoridades marroquíes y defendió que toda actividad desarrollada en los centros educativos públicos debe estar sometida a la supervisión de la administración educativa española.
Tras estos movimientos, otras comunidades gobernadas por el PP con apoyo de Vox se sumaron a la iniciativa. Aragón incorporó la eliminación del programa al acuerdo presupuestario alcanzado entre ambos partidos, mientras que Extremadura incluyó su supresión en el pacto de gobierno suscrito tras la investidura, defendiendo que la enseñanza de la lengua y cultura de origen podría desarrollarse fuera del ámbito de los colegios.
Más recientemente, Andalucía ha acordado no renovar el programa a partir del curso 2027-2028, una medida incluida en el pacto de gobierno firmado por PP y Vox y que afectará a una de las comunidades con mayor implantación del Placm.