Primer plano de bolsillo de la historia de Metro de Madrid

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La historia de los planos de bolsillo de Metro de Madrid

Los planos de bolsillo han ido evolucionando a lo largo de los años hasta llegar a la completa digitalización que deja atrás el clásico mapa de papel

Nos tenemos que remontar al 1919, año en el que se inauguró el Metro de Madrid, para conocer los orígenes de los indispensables planos de bolsillo. El 17 de octubre de ese mismo año comenzó a funcionar la Línea 1 del suburbano, que cubría un trayecto de apenas 4 kilómetros entre la Puerta del Sol y Cuatro Caminos.

Primeros planos de Metro de Madrid

Primeros planos de Metro de MadridMetro de Madrid

El primer plano del que tenemos conocimiento informaba sobre las ocho estaciones que comprendían este recorrido. Contenía un diseño, simbología y pictogramas que mejoraban la comprensión de toda la información. Según pasaban los años, el trazado tenía cada vez mayor complejidad, por lo que los diseños fueron pasando de los esquemas básicos a las versiones realizadas sobre base cartográfica.

Publicidad que animaba en 1980 a solicitar el nuevo plano guía

Publicidad que animaba en 1980 a solicitar el nuevo plano guíaMetro de Madrid

Esto supuso un gran avance en los planos oficiales de los años 70, en los que ya se podían apreciar las líneas resaltadas sobre el plano callejero, permitiendo así una completa visualización de la red junto a los elementos más característicos de Madrid. Ya en los años 80, el uso de los planos de bolsillo estaba realmente extendido y la compañía los empezó a fomentar, convirtiéndolos en una forma barata y eficaz de ofrecer datos útiles, con una mejor visualización y nueva información sobre la red.

La importancia de los colores

Uno de los cambios más importantes para estos planos de bolsillo fue la definición de los colores. Entre 1981 y 1982 se cambió la totalidad de la señalización, se creó el primer plano esquemático y se rediseñó la imagen del rombo. El diseñador Arcadi Moradell fue el encargado de remodelar la imagen de la compañía, que dio como resultado la actual identidad corporativa, además de ser quien implementó los colores que todavía se mantienen vigentes.

Hasta entonces, cada folleto o plano impreso podía pintar las líneas con criterios distintos, razón por la que la introducción sistemática del color trajo numerosos avances. Los usuarios comenzaron a identificar las líneas de un vistazo y los colores también permitieron sobrepasar la barrera del idioma, ya que permitieron guiarse por «la línea gris» o «la línea azul».

Más adelante, en el año 2001, el diseñador Juan de la Mata realizó un nuevo plano esquemático que se iría actualizando en función del crecimiento de la red, permitiendo la incorporación de nuevas estaciones sin necesidad de rediseñarlo. Este nuevo plano seguía respetando la proporcionalidad de las distancias y contaba con un formato tríptico en tamaño de bolsillo que lo hacía muy fácil de llevar.

Plano de Juan de la Mata en el año 2007

Plano de Juan de la Mata en el año 2001Picasa

Este nuevo formato perduró hasta 2007, cuando Rafael Sañudo implementó un cambio radical con un diseño inspirado en el Metro de Londres, con líneas rectas. El motivo principal de Sañudo para llevar a cabo este cambio era que el crecimiento masivo del suburbano había llenado el mapa anterior de diagonales cruzadas que saturaban la vista, algo que no ocurre con las líneas rectas.

Esto generó en su momento cierta polémica con respecto al diseño gráfico, ya que algunas personas echaron de menos las calles principales o los parques, que resultaban útiles una vez salías del tren para saber hacia dónde caminar. Sañudo respondió a esto argumentando que «nadie usa el plano del Metro como un callejear».

Mapa de Rafael Sañudo en el año 2007

Mapa de Rafael Sañudo en el año 2007Metro de Madrid

Ya en 2013, Metro recuperó el plano esquemático tradicional, eliminando completamente el plano ortogonal de Sañudo. David Lozano, gestor de Marketing de Metro y autor del diseño de los actuales planos de bolsillo, resaltó hace unos años que «el principal hito del rediseño del plano llevado a cabo en 2013 fue volver a uno inspirado en el plano introducido en los años 80, cuyas fortalezas eran su fácil lectura, que era intuitivo y con capacidad de orientar geográficamente».

De esta manera, los planos permitieron de nuevo el trazado de líneas en cuatro direcciones (horizontal, vertical y diagonales a 45 grados) y volvió a ser fluida. En 2017 lo volvió a rediseñar con el objetivo de hacerlo más accesible, aumentando su tamaño en un 50 % y conteniendo toda la información de la red relevante para el viajero.

Actualidad

Una de las últimas innovaciones de los planos de bolsillo de Metro llegó en el año 2022, difundiéndolo en formato digital en las estaciones a través de un código QR expuesto en la red. Actualmente, el plano digital en la app oficial se actualiza en tiempo real, mostrando incidencias, obras y tiempos de espera de los trenes, entre otras funciones de las que dispone.

Con vistas al futuro, se prevé que los planos dejen de ser imágenes fijas para convertirse en mapas inteligentes que tengan todo tipo de información al instante.

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