El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, interviene durante una concentración en solidaridad con Ceuta
Manifestación Ceuta
Almeida sobre el baile de cifras de la protesta de Ceuta: «No saben contar inmigrantes, pero sí manifestantes»
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeda, ha ironizado este jueves con el baile de cifras sobre los asistentes a la concentración de apoyo a Ceuta celebrada este miércoles frente al Palacio de Cibeles. Y es que mientras que el Ayuntamiento ha cifrado a los manifestantes en 150.000, la delegación del Gobierno ha rebajado la cifra hasta los 50.000.
«No saben contar el número de inmigrantes que entró en Ceuta, pero saben contar el número de manifestantes que estuvieron ayer en Madrid. Parece mentira», ha lanzado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Además, se ha preguntado por qué la institución que lidera el socialista Francisco Martín ha ofrecido una cifra de asistentes si, supuestamente, «no es competente para autorizar y es un acto protocolario del Ayuntamiento de Madrid».
El alcalde ha afirmado que no recuerda «ningún acto protocolario» organizado por el Ayuntamiento sobre el que la Delegación del Gobierno haya difundido una estimación de participación. En este sentido, fuentes de la Delegación apuntan a Europa Press a siempre dan datos de «eventos multitudinarios».
A juicio del regidor, Martín no tuvo «ningún interés» en que la concentración se celebrara. Almeida ya había acusado en los días previos a la Delegación de tratar de obstaculizar la convocatoria, extremo rechazado por la delegación que mantuvo que el acto podía celebrarse como iniciativa institucional.
Por otro lado, Almeida ha condenado «cualquier incidente y cualquier agresión» registrados durante las movilizaciones y se ha referido especialmente a las escenas sufridas por periodistas.
«Vimos escenas que a mí no me gustan nada, especialmente con periodistas y periodistas de TVE. No hay nada más que decir que condenar esas agresiones», ha manifestado.
El alcalde ha pedido, no obstante, que el comportamiento de «muy pocas personas» no se atribuya al conjunto de quienes participaron pacíficamente en la convocatoria. «No se pueden extrapolar esos incidentes y esas agresiones a las 150.000 personas que se manifestaron de manera absolutamente pacífica y ejemplar», ha defendido.