Palacio de Hielo y del AutomóvilGoogle Maps

Madrid

La historia del edificio de 19.500 m2 abandonado hace 20 años que albergará el nuevo museo Thyssen

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza crece. El gobierno anunció ayer por boca del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la apertura de un nuevo museo que albergará parte de la colección de arte contemporáneo de Francesca Thyssen, hija del Barón, gestionada por la Fundación TBA21 (Thyssen Bornemisza Art Contemporary).

Este nuevo museo se va a levantar a menos de 300 metros del número 8 del Paseo del Prado, donde se ubica la sede original del Thyssen. En concreto, el lugar escogido ha sido el Palacio de Hielo y del Automóvil, en la calle Duque de Medinaceli, 4-8, un edificio inaugurado en 1922 que supuso toda una revolución, al ser uno de los primeros de la ciudad en utilizar hormigón armado. Los encargados de su construcción fueron los arquitectos Gabriel Abreu y Fernando García Mercadal, en base a un proyecto del belga Edmun de Lune.

Distancia entre el Museo Thyssen y su futura ampliaciónGoogle Maps

En sus orígenes, este lugar se levantó para albergar una pista de hielo para practicar hockey y patinaje, deportes muy populares en aquella época entre la gente adinerada. Además, en el interior de su fachada de estilo renacimiento francés también se escondía un gran salón que se convirtió durante años en punto de encuentro para el ocio madrileño.

Pero el esplendor duró poco y en 1926 el edificio cerró por falta de clientela. Tres años después, el Estado adquirió el inmueble y encargó al arquitecto Pedro Muguruza su rehabilitación. Es en este momento cuando el espacio pierde su pista de hielo, aunque no desaparece de su nombre.

El edificio se transformó entonces en la sede del Centro de Estudios Históricos y de la Junta de Ampliación de Estudios, pero después de la Guerra Civil volvió a cambiar de uso y se destinó al Patronato Menéndez y Pelayo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En este momento se sometió a una nueva reforma dirigida por Ricardo Vallespín, en colaboración con Miguel Fisac Serna.

En el año 1978, en un incendio, se perdió una parte importante de la edificación. La reconstrucción recayó en Guillermo Fernández Gil y culminó en 1982. En 2007 el Palacio de Hielo y del Automóvil, propiedad del Ministerio de Economía y Hacienda, fue abandonado y cuatro años más tarde el Gobierno de la Comunidad de Madrid rebajó su nivel de protección al haberse visto alterados los elementos de valor que motivaron su catalogación como edificio protegido.

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De esta forma, se dio amparo legal a la reestructuración del edificio, que se encontraba en «muy mal estado», según el Ayuntamiento de la capital. Ahora, el ministerio que dirige Arcadi España va a ceder el edificio y el Thyssen realizará un estudio de sus posibilidades de cara a una nueva rehabilitación.

Según informó ayer el Ejecutivo, el edificio se va a someter a una reforma integral que va a financiar Hacienda, mientras que Cultura y el museo se encargarán de la museografía, el equipamiento y la dotación del área. Por su parte, el Ministerio del Interior será el responsable de la dotación del espacio destinado al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, que se ubicará en el mismo inmueble.

Una vez rehabilitado, el edificio va a tener construida una superficie de 19.500 metros cuadrados, con un patio-jardín de 1.500 metros cuadrados abierto a exposiciones y actos al aire libre.

A lo largo de este año se lanzará el concurso de proyectos de arquitectura para su nueva vida, entre el 2027 y 2028 se redactará el proyecto ganador y a partir de 2029 se ejecutarán las obras, de tal forma que la previsión es que esté listo en torno a 2032.