Interior del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
El Gobierno confirma un nuevo museo Thyssen en Madrid llamado a revolucionar la «milla de oro»
La nueva sede del museo está llamada a revolucionar la milla de oro de Madrid, que aspira a convertirse en uno de los ejes culturales más relevantes de Europa
Había gran expectación entre los periodistas convocados en la sede del Thyssen en el Paseo del Prado de Madrid.
El Gobierno había informado por medio de un comunicado de que se iba a producir un importante anuncio tras la reunión del patronato del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza este miércoles.
Y el anuncio no decepcionó. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto con el de Hacienda, Arcadi España, confirmaron lo que ya era un secreto a voces: el gobierno ampliará el espacio expositivo del Museo Thyssen con la apertura de un nuevo museo destinado a albergar parte de la colección de arte contemporáneo de Francesca Thyssen, hija del Barón, gestionada por la Fundación TBA21 (Thyssen Bornemisza Art Contemporary).
En el anuncio del acuerdo, además de los ministros, tomó también la palabra la propia Francesca Thyssen, quien acudió acompañada de su hija, Eleonore de Habsburgo; así como el director artístico del Museo, Guillermo Solana.
Francesca Thyssen durante su intervención en el Museo
En concreto la Fundación ha donado al Estado 186 obras de su colección además de ceder en depósito de larga duración otras 179 obras de arte contemporáneo.
Son obras de artistas contemporáneos de gran relevancia internacional, como, entre otros, Ai Weiwei, Marina Abramović, John Akomfrah, Monica Bonvicini, Candice Breitz, Janet Cardiff y George Bures Miller, Claudia Comte, Olafur Eliasson, Taloi Havini, Nikita Kadan, Pierre Huyghe, Rashid Johnson, Ernesto Neto y Bill Viola.
En total, TBA21 aporta activos por valor de 16 millones de euros, que se suman al depósito a largo plazo por valor de 10 millones de euros.
Todas las obras proporcionadas para el nuevo museo del Thyssen se expondrán en el antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil (de 1922), en la calle Duque de Medinaceli, un edificio de titularidad pública y sin uso desde hace décadas, ante la imposibilidad de ampliar el palacio de Villahermosa, sede del Museo en el Paseo del Prado.
Según anunció el ministro de Hacienda en la rueda de prensa, el edificio se someterá a una rehabilitación financiada y promovida por el Ministerio de Hacienda con un presupuesto de 70 millones de euros, que dará lugar a un espacio de 19.000 metros cuadrados y patio-jardín para eventos y exposiciones.
En palabras del ministro de Cultura, con la reforma se inaugura «el Thyssen de las próximas décadas: un museo más grande, más abierto y con más capacidad para acercar el arte a los ciudadanos». Una reforma, añadió Urtasun, que también planteará el nuevo Thyssen como refugio climático, cuando sea necesario.
Además, el nuevo edificio también albergará un espacio dedicado al Centro Memorial Víctimas del Terrorismo, con un espacio propio que gestionará el Ministerio del Interior.
De esta manera, sumado a la actual colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza, el valor conjunto de las obras de arte aportadas por la familia Thyssen al Estado se acerca a los 100 millones de euros.
Asimismo, la nueva sede albergará espacios dedicados a la investigación, la conservación la participación ciudadana, siguiendo un modelo similar al implementado en otras importantes instituciones culturales de Madrid, como son el Museo del Prado o el Museo Reina Sofía.
Esta noticia llega justo cuando se prepara la apertura de otro de los iconos del arte en Madrid: el Museo Sorolla.
En definitiva, se están dando las condiciones para que Madrid se convierta en un referente museístico de Europa, compitiendo con otras grandes capitales.