Estación de Príncipe Pío
Comunidad de Madrid
Así era la Línea 6 antes de convertirse en 'la Circular': obras, túneles, cocheras y estaciones
Antes de ser el ramal más transitado de Metro de Madrid, la seis nació como una línea convencional que unía Cuatro Caminos con Pacífico
El 11 de octubre de 1979 se inauguró la Línea 6 de Metro de Madrid, la más utilizada hoy en día con más de 115 millones de tránsitos al año. Hasta 1995 fue una línea convencional que unía Cuatro Caminos con Pacífico, pero desde el 5 de mayo de ese mismo año se convirtió en «la Circular».
Trazado de la Línea 6
Con el objetivo de aumentar la oferta de transporte y descongestionar así el centro urbano de la capital, la Comunidad de Madrid inició las obras de cierre de la Línea 6 entre Laguna y Ciudad Universitaria. De esta manera, otras seis nuevas estaciones se sumaron a este ramal: Lucero, Alto de Extremadura, Puerta del Ángel, Príncipe Pío, Argüelles y Moncloa.
Obras en el intercambiador de Moncloa
Para acometer estos trabajos fue necesario construir importantes obras complementarias a los túneles y las nuevas estaciones, como las cocheras –tanto abiertas al cielo como subterráneas–, la ampliación de los vestíbulos y accesos o los nuevos intercambiadores de Moncloa y Príncipe Pío.
Construcción de los túneles y estaciones
Una de las partes esenciales en las obras de Metro es la construcción de los túneles. En total se excavaron más de 7.000 metros entre Laguna y Ciudad Universitaria, para los que se utilizaron tanto el método tradicional de Madrid como el precorte mecánico. En el primero de ellos se abre una estrecha mina en la parte superior del túnel y luego se va ensanchando hasta excavar por completo la media sección superior del túnel, mientras que en el precorte mecánico se lleva a cabo un método de excavación a sección completa, muy adecuado para trabajar en terrenos de cierta consistencia. Este último se utilizó en parte del tramo comprendido entre Príncipe Pío y Moncloa.
Ejecución de las obras en los túneles
En cuanto a las estaciones, Argüelles, Alto de Extremadura y Puerta del Ángel se construyeron en mina a partir del túnel, mientras que la de Moncloa se ejecutó a cielo abierto. Además, en todas ellas se incorporaron ascensores y murales diseñados por alumnos de la Facultad de Bellas Artes.
Trabajos en la Línea 6
Intercambiadores y cocheras
Tanto Príncipe Pío como Moncloa cuentan desde 1995 con intercambiadores, que se construyeron con el objetivo de que los viajeros pudiesen realizar los transbordos sobre el mismo andén y conectar el propio metro con autobuses e incluso Cercanías, como es el caso del de Príncipe Pío.
Intercambiador de Príncipe Pío
Este último entró en funcionamiento en la primavera de ese mismo año y en él confluyen, además de la líneas 6 y 10 de Metro, el Pasillo Verde Ferroviario, que prolonga hacia Atocha la línea C-7 de Cercanías, desde Pozuelo, Majadahonda y Las Rozas, además de las líneas de autobuses que discurren por la A-6 hacia Alcorcón, Móstoles y otros grandes municipios de la zona.
Obras de la planta de autobuses en el intercambiador de Moncloa
Por su parte, en el de Moncloa concurren las Líneas 3 y 6 de Metro y la totalidad de las terminales de las líneas de autobuses que discurren por la A-6. Este intercambiador tiene cuatro niveles que componen un espacio de 9.000 metros cuadrados, con más de 30 dársenas operativas repartidas en tres islas.
Obras en las cocheras de Laguna, año 1994
Además de estos intercambiadores se construyeron las cocheras, la principal de ellas en el distrito de Latina, próxima a la calle Sepúlveda. Esta conecta con las dos vías del túnel principal en las proximidades de la estación de Laguna, gracias a dos ramales subterráneos de 800 metros de longitud cada uno y ocupa una parcela de 40.000 m2. Asimismo, la nave, que alberga 25 vías paralelas en un espacio de 111x125 m, se divide en tres: dos para estacionamiento de trenes y otra donde se procede a la revisión y mantenimiento.
Tras más de 30 años siendo la Circular, la Línea 6 se prepara desde 2025 para ser la primera 100% automatizada y sin conductor de todo Metro. En marzo de ese mismo año se iniciaron los trabajos, que desde este verano ya se están probando en las líneas 10 y 11 tras una inversión de más de 530 millones por parte del Ejecutivo autonómico.