Tiendas de campaña desde ayer sábado la madrileña Puerta del Sol
El Ayuntamiento de Madrid critica al Gobierno por su «incompetencia» y le exige reponer la «normalidad» en Sol
El consistorio ha apuntado que «es a Delegación del Gobierno a quien le corresponde el control del orden público, especialmente cuando se refiere al derecho de manifestación»
El Ayuntamiento de Madrid ha exigido este domingo a la Delegación del Gobierno «reponer cuanto antes» la normalidad en la Puerta del Sol, donde cientos de personas acamparon anoche al finalizar la manifestación por el derecho a la vivienda.
«La Delegación del Gobierno no puede mirar para otro lado ni cargar a otra administración con los problemas que causa su incapacidad e incompetencia para realizar sus funciones», ha sentenciado el consistorio en un comunicado, en el que exige que se aborden las consecuencias causadas por «su dejación de funciones y repongan la normalidad en la Puerta del Sol cuanto antes».
El ayuntamiento madrileño ha mostrado su «sorpresa» e «indignación» ante la acampada de la Puerta del Sol y ha acusado a la Delegación del Gobierno en Madrid de «permitir que eso ocurriera», además de recordar que, en 2011, con la protesta del 15M, los desalojos «fueron organizados y coordinados por la Delegación del Gobierno».
Ha tildado la acampada de «ilegal» y ha señalado que la situación es «consecuencia directa de la dejación de funciones y la falta de diligencia de la Delegación del Gobierno y del Ministerio del Interior, o quizás de la deliberada decisión de permitir que esto ocurriera».
Numerosas personas se concentran en tiendas de campaña en la Puerta del Sol
«Cuando comenzaron los asentamientos ilegales, la Policía Nacional se retiró de sus emplazamientos. Por ello, y para saber si este hecho se debió a una orden directa del delegado del Gobierno, el ayuntamiento de Madrid exige a la Delegación y al Ministerio del Interior una explicación», ha reclamado.
En ese sentido, el consistorio ha apuntado que «es a Delegación del Gobierno a quien le corresponde el control del orden público, especialmente cuando se refiere al derecho de manifestación». «La misma, sin embargo, debe adecuarse a lo comunicado por los organizadores y a lo así autorizado, algo que no ha sucedido en esta ocasión», ha puntualizado.