Juez Juan Carlos Peinado
El Tribunal Superior de Madrid archiva la última queja que tenía contra el juez Peinado
El denunciante imputaba a Peinado un retraso injustificado y deliberado en el dictado del auto que debía responder a su petición de archivo de la causa, apoyada por la Fiscalía
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha archivado la última queja que tenía abierta contra el juez Juan Carlos Peinado, ya jubilado, en concreto por dilaciones en una causa de presuntas calumnias en la que investigaba a un periodista. Este órgano judicial recibió por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) dos diligencias informativas, una por la alusión que Peinado hizo en un auto a que los escoltas de Begoña Gómez podrían ayudarla a huir, que ya archivó la Justicia madrileña, y otra por retrasos en la causa de un particular.
Ahora el TSJM, en un acuerdo al que ha tenido acceso EFE este jueves, archiva la información sumaria abierta por esta última queja, al entender que la dilación imputada no era «tal y como refleja la denuncia». El denunciante imputaba a Peinado un retraso injustificado y deliberado en el dictado del auto que debía responder a su petición de archivo de la causa, apoyada por la Fiscalía.
Según la cronología que recoge el acuerdo, firmado por la presidenta del TSJM en funciones, María Aurora de la Cueva, el denunciante solicitó el archivo el 12 de junio de 2024 y, tras una serie de resoluciones de trámite, el juez rechazó archivar la causa y lo procesó en enero de 2025.
Pero el acuerdo recalca que a Peinado sólo se le puede atribuir un retraso de casi 3 meses, lo que con la carga de trabajo del órgano y el rendimiento de su titular no puede es un «incumplimiento injustificado o inmotivado».
Según explica, el juez dio traslado a la Fiscalía de la petición de este particular un día después de llegar al juzgado. La Fiscalía informó en julio de 2024 y, meses después, en octubre, el letrado de la administración de justicia dictó «una diligencia de constancia dando cuenta del estado de los autos». Más tarde, en diciembre, el juzgado solicitó al particular en otra resolución documentación antes de resolver su solicitud.
La siguiente fecha de la cronología es ya octubre de 2025 – otra «diligencia de ordenación de dación de cuentas del estado de autos»–; y ya en enero de 2026 el juez dictó auto de pase a procedimiento abreviado (equivalente al procesamiento) al que le siguió un recurso del investigado.
El letrado de la administración de justicia informó que los autos de la causa «fueron puestos físicamente en la mesa» del juez Peinado el 21 de octubre de 2025, tres meses antes de dictar el procesamiento, y señaló que era «imposible determinar el periodo de extravío de los autos en el despacho» del magistrado.
Destaca así el TSJM que Peinado «no tuvo conocimiento de la situación de los autos» hasta el 10 o el 21 de octubre, de manera que el retraso no sería imputable a él. «No puede negarse que las resoluciones judiciales sobre cuya demora se pone el foco podrían haberse dictado con mayor celeridad; sin embargo, tampoco puede ignorarse, desde el punto de vista del análisis disciplinario, la carga de trabajo que soportan los órganos judiciales y sus titulares».
Este acuerdo destaca que la dedicación de Peinado fue del 113,1 % en 2023, del 162 % en 2024 y de 132 % en 2025, citando datos de la sección de estadística judicial del servicio de inspección del CGPJ.