Imagen del conjunto arquitectónico en homenaje a los «Caídos»
Madrid
Así es el gran monumento de 30 metros que homenajea a todos los caídos por España en el corazón de Madrid
La villa rinde tributo a sus valientes a través de diversos monumentos históricos, actos institucionales y homenajes a ciudadanos que demostraron coraje en momentos críticos de nuestra historia
La villa de Madrid siempre ha rendido tributo a sus valientes y lo pone de manifiesto a través de emblemáticos monumentos y plazas históricas repartidos por toda la ciudad. Cuando el viandante camina por la capital, se encuentra con un legado vivo que guarda siglos de historias, leyendas y transformaciones que reflejan el alma de la ciudad en cada esquina. Junto al Paseo del Prado, en el barrio de los Jerónimos, encontramos un elegante jardín histórico rodeado de edificios tan emblemáticos como el Hotel Ritz o la Bolsa de Madrid.
Vista panorámica de la Plaza de la Lealtad con el obelisco en el centro
A pesar de su tamaño reducido, esta plaza alberga gran cantidad de especies vegetales entre las que destacan un madroño centenario, un gran arce y un cornejo de nueve metros de altura muy apreciado por su gran valor ornamental. A mitad de camino entre las fuentes de Neptuno y Apolo se encuentra la Plaza de la Lealtad, convertida en un verdadero oasis, zona de huertas y arroyos en el siglo XVI.
La indignación popular
La mañana del 2 de mayo de 1808, las tropas francesas decidieron sacar de la ciudad al Infante Franscisco de Paula y de Borbón (1794-1865), último miembro de la familia real que quedaba en la capital, mientras les observaba una multitud que protestaba ante las puertas del palacio. La muchedumbre fue disuelta por un batallón de granaderos, y la noticia originó una violenta reacción del pueblo contra los franceses. La tensión que se respiraba era alta y ese miedo a una salida forzada del Infante convirtió la incertidumbre política en indignación. Lo que comenzó como un pulso tenso, se convirtió en un combate abierto que se trasladó enseguida al centro de la villa.
Puerta del Sol en Madrid, día 2 de mayo
A medida que el levantamiento se extendía, distintos puntos de la ciudad se convirtieron en frentes conectados. Al día siguiente, el 3 de mayo, el comandante del ejército francés y gobernador de Madrid, Joaquín Murat (1767-1815), tomó medidas para restablecer el orden, castigando de manera sangrienta el levantamiento popular. La lucha fue desigual e improvisada y la respuesta francesa muy dura, reprimiendo con extrema violencia la revuelta y ordenando ejecuciones masivas al día siguiente (inmortalizadas por el pintor Francisco de Goya).
«El 2 de mayo de 1808», cuadro de Francisco de Goya en 1814
El día 2 de mayo es festivo oficial en la Comunidad de Madrid, en recuerdo del valor de la gente de la ciudad. En la Plaza de la Lealtad se encuentra un obelisco alzado en homenaje a las víctimas del levantamiento, se trata de un gran hito arquitectónico, urbano y escultórico proyectado por el arquitecto Isidro González Velázquez por encargo del Ayuntamiento. Con la llegada de la democracia se decidió que el monumento extendiera el homenaje a todos los caídos por España en cualquier época.
Monumento a los Caídos
Este conjunto arquitectónico está organizado en tres cuerpos sobre un zócalo. El inferior planteado como un panteón, está elevado sobre una base escalonada; el central se encuentra adornado con cuatro esculturas en cada frente; y el superior formado por un obelisco de planta cuadrada y remate apiramidado, corona el monumento escultórico. Conocido como el «Monumento a los Caídos por España», este conjunto clásico de granito y piedra mide unos 30 metros de altura y cuenta con elementos ornamentales y alegóricos que representan virtudes como la constancia, el valor, el patriotismo y la virtud.
Monumento a los Caídos por España en Madrid
En la parte frontal del monumento hay un pebetero, recipiente diseñado para mantener encendida una llama ceremonial, que arde de forma permanente en honor a todos los que dieron su vida por España. El 2 de mayo tuvo repercusiones no sólo históricas o políticas, sino también en otros órdenes como el artístico o el sociológico. El monumento lo completan dos grandes lápidas con textos alusivos, una cornisa con acróteras en los ángulos y una obra de arte circular con el relieve de los héroes Daoiz y Velarde así como distintos elementos decorativos.
La llama encendida de manera permanente como homenaje
En 1821 se colocó la primera piedra y en 1840 quedaba completamente acabado, inhumándose ahí los restos mortales de los fusilados, que se hallaban en la Iglesia de San Isidro, a los que se sumaron los de Luis Daoiz y Pedro Velarde en 1909. Ambos militares pasaron a la historia por ponerse al lado de los ciudadanos desarmados de Madrid, a los que repartieron fusiles y munición para organizar una resistencia formal.
Detalles del conjunto arquitectónico con placa conmemorativa
El 22 de noviembre de 1985, las obras de restauración y reordenación integral del monumento, proyectadas por el arquitecto municipal Joaquín Roldán Pascual, fueron inauguradas por el rey Juan Carlos I, coincidiendo con los diez años de su reinado. Mediante este acto, el monumento se homologaba a los numerosos memoriales levantados en todo el mundo con carácter de símbolo nacional y que toman frecuentemente el nombre de «Tumba del soldado desconocido».