Mahou cuenta con una placa conmemorativa instalada en Madrid

Mahou cuenta con una placa conmemorativa instalada en la calle Amaniel, MadridAyuntamiento de Madrid

Madrid

La historia de la cerveza más castiza y famosa de Madrid a la que se rinden Ayuso y Almeida

La villa es una ciudad idónea «donde se come cocido de lujo y se bebe cerveza Mahou, made in Madrid». José Luis Martínez-Almeida ha hecho referencia, en diversas ocasiones de carácter institucional, a esta marca cervecera que le debe el nombre a su fundador, Casimiro Mahou, francés de origen que se estableció en la capital a finales del siglo XIX.

Aunque él falleció antes de ver el negocio cervecero en marcha, su viuda e hijos continuaron con su legado, dando inicio a la leyenda de la marca. El fuerte arraigo de esta empresa cervecera con la identidad de Madrid es incuestionable, nació en el corazón de la ciudad y mantiene este vínculo a través de diferentes símbolos, lugares históricos y eventos culturales.

Crecimiento, innovación e implicación

El 17 de junio de 2015, coincidiendo con su 125 aniversario, el Ayuntamiento de Madrid instaló una placa conmemorativa en la Calle Amaniel, número 29, lugar en el que en 1890 la compañía «Hijos de Casimiro Mahou» estableció su primera fábrica, especializada en la elaboración de cerveza y hielo. El consistorio quiso reconocer su capacidad para crecer e innovar a lo largo de toda su trayectoria, una trayectoria que siempre ha ido de la mano del propio desarrollo de la capital. El histórico edificio de la calle Amaniel ha sido reconocido, de esta forma, dentro del Plan Memoria de Madrid, una iniciativa del Consistorio, que destaca aquellos lugares en los que se han producido hechos fundamentales en la historia de la ciudad.

Las primeras Mahou se embotellaban en botellas de vidrio verde oscuro, de cuello alto y etiqueta de papel

Las primeras Mahou se embotellaban en botellas de vidrio verde oscuro, de cuello alto y etiqueta de papelMahou

En este contexto, esta compañía familiar 100 % española y líder del sector cervecero en nuestro país, fue premiada por el Ayuntamiento en reconocimiento a su apoyo al sector hostelero durante toda la pandemia, coincidiendo con el Día Mundial del Turismo. El día 27 de septiembre de 2021 se puso de relieve la firme implicación de la cervecera con los bares y restaurantes madrileños y su contribución a la recuperación de uno los pilares fundamentales de la actividad turística y económica de la ciudad. Un negocio que en sus orígenes combinaba la producción de cerveza con la de hielo, un producto muy escaso y lucrativo antes de la llegada de los frigoríficos modernos, lo que sirvió para financiar el despegue del negocio cervecero.

Tradición y maestría

La calle Amaniel es una vía céntrica, estrecha y llena de historia situada en el distrito Centro, los cronistas de la villa madrileña coinciden en que esta calle es el último rastro nominal por el que se conocía la extensa zona boscosa y reserva de caza para la realeza. Amaniel 29 se convirtió en «un hervidero de ocio donde se vendía cerveza, se tomaban cañas en su popular terraza y hasta se representaban obras de teatro», reza su página web. Hoy ocupa su lugar el Museo de ABC de Ilustración.

Mahou-San Miguel recibe la Medalla de Honor de Madrid

Mahou-San Miguel recibe la Medalla de Honor de la Ciudad de MadridAyuntamiento de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid y la cervecera Mahou reflejan una estrecha relación de colaboración histórica y patrimonial. Esta compañía fue galardonada con la Medalla de Honor de la Ciudad de Madrid en 2022, coincidiendo con la festividad de San Isidro, en reconocimiento a su larga trayectoria profesional y empresarial. El alcalde destacó el valor de los maestros cerveceros como parte de la «memoria viva de la ciudad» y su compromiso social. Esta emblemática marca cervecera ha crecido tanto a lo largo del siglo XX que ha logrado convertirse en un símbolo de la cultura madrileña cuidando la tradición y su maestría, fiel a un lema, «cervezas de la mejor calidad para todas las ocasiones».

La caña, un ritual diario

Así, han conseguido ser la gama cervecera española más premiada del mundo. El mayor premio de esta compañía es formar parte de la vida cotidiana de los madrileños, caracterizada por un fuerte espíritu social en la calle con la costumbre fija de la caña antes de comer. Más que una simple bebida, pedir «una caña» representa un ritual diario que define el carácter abierto, espontáneo y callejero de los habitantes de la capital.

Empresa cervecera de fuerte arraigo en Madrid

Empresa cervecera de fuerte arraigo en MadridEl Debate.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dedicó un mensaje elogioso a la cervecera madrileña. «Mahou es Madrid desde 1890» y destacó que la compañía «nos ha acompañado en los mejores momentos, eventos y celebraciones». También defendió su papel económico al señalar que «esta familia hoy exporta al mundo entero llevando empleo, proyectos sociales y marca España». La tradición de beberse una caña - ese pequeño vaso de cerveza que acompaña a las tapas, se sirve bien fría y con una buena cantidad de espuma - es una parte integral de la vida madrileña que se desarrolla en terrazas, bares y locales emblemáticos dotando al ambiente del toque castizo tan característico de la villa.

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