Vista panorámica de Boadilla del Monte
Madrid
Las leyes de Ayuso permitirán a este municipio de Madrid sumar casi 1.600 viviendas protegidas sin aumentar alturas
El Ayuntamiento local aprovechará también la normativa autonómica para limitar nuevas viviendas en las urbanizaciones históricas y preservar su baja densidad
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte podrá planificar aproximadamente 1.600 viviendas protegidas más de las que tenía previstas en un inicio, sin aumentar la altura máxima de los edificios. Esa es la propuesta que el Consistorio local llevará al Pleno de este miércoles, buscando aplicar en el municipio las últimas medidas aprobadas por la Comunidad de Madrid.
Esta iniciativa del Gobierno municipal, formado por el Partido Popular, ha permanecido durante 20 días hábiles en información pública sin recibir ninguna alegación, por lo que llegará al Pleno de este 14 de octubre para su aprobación. La propuesta nace como resultado de la aplicación conjunta de las leyes autonómicas 2/2026 y 3/2024, impulsadas por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, para facilitar la construcción de vivienda protegida aprovechando mejor el suelo disponible.
Viviendas con la nueva ley
La aplicación de la Ley 2/2026 permitirá aumentar hasta un 30 % la densidad en varias parcelas que ya están destinadas a vivienda protegida. Esto permitirá construir 282 viviendas más de las que actualmente admite el planeamiento en esos suelos.
En concreto, una parcela de Valenoso podrá pasar de 540 a 702 viviendas, lo que supone 162 más; otra parcela pasará de 248 a 322, incorporando 74; y un tercer conjunto de parcelas podrá pasar de 152 a 198 viviendas, otras 46 adicionales. Gracias a la normativa, en todos estos casos se mantienen las cuatro plantas de altura máxima.
Por otra parte, estas nuevas viviendas se sumarán a las 1.310 viviendas protegidas adicionales que ya posibilitó la aplicación en Boadilla de la Ley 3/2024 de la Comunidad de Madrid, en Prado del Espino y su entorno.
En conjunto, las dos normas autonómicas permiten aumentar en 1.592 viviendas protegidas la capacidad inicialmente contemplada por el planeamiento de Boadilla. Según el documento técnico municipal, esto supone un incremento del 47,4 % sobre el número de viviendas públicas previsto inicialmente, manteniendo en lo esencial el modelo de ciudad establecido por el Plan General.
Respeto a las urbanizaciones históricas
A pesar de todo, la construcción de estas nuevas viviendas no supondrá un cambio drástico en el entorno de Boadilla del Monte. Esto es debido a que desde el Gobierno municipal han optado por no permitir la transformación residencial de los suelos dotacionales privados situados en las urbanizaciones históricas de baja densidad.
La decisión nace del contenido de varios informes municipales, los cuales advierten de que estas zonas cuentan con infraestructuras de saneamiento, abastecimiento y viarios concebidas para una densidad residencial muy baja. Por ello, incorporar nuevas viviendas podría alterar el modelo urbano existente, además de exigir importantes inversiones para adaptar esas infraestructuras.
Esta protección se dirige especialmente a las urbanizaciones históricas y consolidadas de Boadilla, donde ya existen viviendas y un modelo residencial definido. La situación es diferente en ámbitos todavía pendientes de desarrollo, como Prado del Espino y el entorno de la Ciudad Financiera, donde actualmente no existe ese tejido residencial consolidado.
De este modo, el Gobierno municipal aplicará la legislación autonómica con un doble objetivo: aumentar la oferta de vivienda protegida allí donde el municipio puede asumirla y, al mismo tiempo, proteger las urbanizaciones históricas frente a incrementos de densidad que puedan alterar su configuración actual.