Vips de Julián Romea
Empresa
El primer Vips en España cierra sus puertas tras más de cinco décadas en pie
El local que se ubicaba en la calle Julián Romea en Madrid
«Perdonen las molestias por no volver a servir tortitas en este local», anuncian cuatro carteles pegados a la vitrina del Vips de Julián Romea en Madrid. Su primer local en España ha cerrado. Su concepto de estilo americano ‘dinner’ llegó a este lugar en 1969 y rápidamente se convirtió en una sensación entre los nacionales. Hoy en 2025, no quedan rastros de aquel concepto que los llevó a la popularidad y el cierre de su primer establecimiento es muestra de ello.
El reloj marcaba casi las 3:00 horas de la madrugada. Las calles casi vacías. Los locales cerrados. En medio de esa oscuridad, un letrero luminoso de color rojo y blanco se distinguía. Flores, periódicos, tecnología, entre otros objetos llamaban la atención al entrar. Vips era el lugar seguro de los españoles. El punto donde se podía comprar un regalo de cumpleaños de último momento, las flores para la novia en San Valentín o un cargador para el móvil, además de sus opciones de comida, claro.
Carteles anuncian el cierre del que fue el primer Vips en España.
Han pasado más de 50 años desde la apertura y resulta curioso que tras el renombre que llegó a tener la compañía, el cierre del lugar que empezó todo pasara por desapercibido. En ese tiempo, la compañía pasó por situaciones como un crecimiento ‘desaforado’, expandirse con otras marcas, tener crisis económicas, cambiar de dueños y sobre todo el verse obligado a suprimir aquello que hacía diferencial su modelo de negocio.
¿Cómo inició Vips?
La idea de comenzar una cadena de restaurantes tipo cafetería americana (‘dinner’) con un horario amplio surgió del empresario mexicano Plácido Arango, junto a sus hermanos Manuel y Jerónimo. En agosto de 1964, junto a la compañía hostelera Cifra dieron apertura del primer Vips en Ciudad de México. El establecimiento estaba ubicado en la zona de Toreo y destacaría rápidamente por su funcionamiento 24 horas.
Su llegada a España se daría cinco años después, en 1969, durante la última etapa del franquismo. Pasó poco tiempo para que sus tortillas, batidos y sándwiches se convirtieran en clásicos. Ahora bien, Vips se diferenciaría de los demás negocios de comida rápida por tener una especie de tienda de «conveniencia», en la que si o si se tenía que pasar al entrar y salir del local.
Vips de Ortega y Gasset con su tienda.
Vips no solo era un sitio para ir a comer, era aquel lugar donde se podía encontrar casi que cualquier cosa hasta altas horas de la noche, incluso domingos y festivos. En algunos de ellos, había funcionamiento hasta las 3:00 horas de la madrugada, algo impensado por el resto de los negocios y ahí estaba su punto diferencial.
Su expansión fue rápida y con el tiempo fueron ampliando el portafolio de marcas. En 1987 se le sumaría la cadena emblemática italiana Ginos. Después se le uniría Friday´s, la cadena de comida americana y posteriormente Wagamama. Asimismo, en 2001 llegó a acordar una alianza con Starbucks para que la marca norteamericana de cafeterías llegara a España.
Además, en 1996 crearían la tarjeta de fidelización Club Vips, algo que era una innovación en España, siendo una de las primeras compañías en incorporar esta idea. El resultado no habría podido ser mejor, ya que en su momento llegó a sumar más de 1,7 millones de socios, destacando por sus descuentos y promociones.
Crisis y reestructuración
A pesar de que se podría decir que todo venía bien en la empresa, no lograría mantener estos resultados para siempre. En el 2009, iniciaría un proceso de reestructuración en el que tendría que cerrar algunos de sus establecimientos. Los directivos reconocieron que estas consecuencias fueron producto de un crecimiento «de forma desaforada».
Después de cerrar más de un centenar de restaurantes se vieron obligados a tomar decisiones drásticas. Cerraron las marcas menos relevantes como Bice, Teatriz y El Bodegón, mientras que se centraron en las que les aportaban mayor valor (Vips, Ginos y Friday's). A su vez, empezarían a explotar el modelo de franquicia y terminaron vendiendo sus participaciones en Starbucks.
Para el 2014, sus pérdidas llegaban a los 3,2 millones de euros, aunque irían reduciendo su deuda. En 2016, el grupo registró solo un beneficio neto de 106.000 euros. Siendo el 2017 el año en el que Vips pondría fin a aquello que los llevó a su cúspide en su momento con la eliminación de las míticas tiendas en sus locales para pasar a solo vender comida.
En el 2018, la empresa mexicana Alsea llegaría a un acuerdo para comprar el 100 % del negocio del grupo Vips a los Arango por 500 millones de euros. Cabe resaltar que Alsea ya gestionaba las cadenas Fosters Hollywood, Domino's Pizza y Burger King en España. Por otro lado, la familia Arango tomó una acción minoritaria en Food Service Project (la sociedad participada por Alsea).