Imagen de archivo de un viajero en la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
Sucesos
Vuelve a España para buscar a su madre desaparecida en el Aeropuerto de Barajas hace dos meses
El hijo de la víctima retomó este fin de semana su investigación particular para encontrar a su progenitora
El pasado 22 de junio, Orlinda Marín Trujillo, una mujer de 63 años de nacionalidad colombiana, desapareció cuando se encontraba en la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas haciendo escala antes de volver a su país natal tras un viaje a Ibiza con su padre, de 80 años. Al enterarse de la noticia, Juan David, hijo de Orlinda, no dudó en viajar a España para iniciar su búsqueda, pero sin éxito.
Este pasado fin de semana, Juan volvió a la capital para seguir con su particular investigación
Según recoge el diario El Mundo, Orlinda padece demencia y cuando el abuelo de Juan David se quedó dormido, se fue de la sala de espera preguntando a una trabajadora de limpieza dónde se cogían los taxis. «Debido a esa enfermedad creo que, en su cabecita, se pensó que ya había llegado a Colombia», explicó Juan David. La mujer carecía de dinero y documentación cuando abandonó las instalaciones.
Juan David tuvo que regresar a Colombia, pero el pasado sábado regresó con el objetivo de examinar nuevas zonas, especialmente en Alcobendas, lugar donde Orlinda fue grabada por una cámara cuando se encontraba caminando cerca del club de golf El Estudiante.
En su primera incursión, Juan inundó Madrid con más de 2.000 carteles donde denunciaba la desaparición de su madre. Lamentablemente, su familia fue víctima de numerosos estafadores que les amenazaban a él y su familia. «A raíz de los carteles recibimos llamadas falsas desde Colombia en las que nos decían que tenían a nuestra madre y que, si no pagábamos, la cortarían en pedazos y la matarían» confesó el joven.
Imagen de archivo del cartel que denuncia la desaparición de Orlinda Marín Trujillo
Para esta ocasión, el colombiano quería ofrecer una recompensa de 1.000 euros con el objetivo de «fomentar la colaboración ciudadana» defendió Juan David, pero la Policía le recomendó no hacerlo porque «la podrían secuestrar para cobrar el dinero».
El día de la desaparición, Orlinda vestía una chaqueta vaquera gris con efecto desgastado, una blusa beige claro de cuello alto, pantalón negro y sandalias beige con plataforma. Mide 1,55 metros, tiene el pelo castaño y los ojos marrones. «Siempre lleva el pelo peinado hacia atrás», defiende Juan David.