La Casa del Presidente, en Ávila

La Casa del Presidente, en ÁvilaGRUPO FONTECRUZ

El secreto mejor guardado de la casa donde Adolfo Suárez pasaba sus vacaciones en Ávila

Blindada por la imponente muralla, frondosos jardines y con una piscina, en 2018 se convirtió en el primer hotel de cinco estrellas de la ciudad

En tiempos de crispación política, con el Congreso convertido en un ring dialéctico y exabruptos constantes, se echa en falta el espíritu tolerante y ecuánime del hombre que guio los pasos de la Transición. Adolfo Suárez, un político siempre calmado, encontraba la paz entre cipreses, en su casa de vacaciones de Ávila, donde ordenaba sus ideas y buscaba las palabras certeras para sus discursos. Blindada por la imponente muralla, frondosos jardines exteriores y con una piscina, en 2018 se convirtió en el primer hotel de cinco estrellas en Ávila, bautizado como La Casa del Presidente, y gestionado por los hermanos Ortega del Grupo Fontecruz.

Adolfo Suárez, presidente del Gobierno entre 1976 y 1981, nació en Cebreros y pasó una parte de su infancia y juventud en Ávila. Su residencia de vacaciones se construyó en la década de los setenta, en el número 1 de la calle Telares, a escasos metros de la Casa Natal de Santa Teresa. Nunca se desentendió de su tierra. Desde 2014, los restos mortales del político reposan junto a los de su esposa, Amparo Illana, en el claustro de la Catedral de Ávila, muy cerca de esa casa de piedra donde se reunía la familia Suárez.

Despacho de Adolfo Suárez y recepción de la Casa del Presidente

Despacho de Adolfo Suárez y recepción de la Casa del PresidenteEl Debate

El que fuera su despacho está hoy presidido por cinco fotos en blanco y negro del expresidente, y se ha convertido en la recepción del hotel. Una estancia que alberga el secreto mejor guardado; cuentan que allí se fraguó la democracia de nuestro país y se sentaron las bases de la actual Constitución. Adolfo Suárez se reunió con Carrillo para negociar la legalización del Partido Comunista. Se mantiene una gran librería de la época con una pequeña puerta secreta diseñada para facilitar su huida en caso de emergencia.

La planta inferior es la que más fiel se ha mantenido a la estructura original de la casa, construida en los 70 para la familia Suárez sobre una edificación anterior, y en ella destacan las vigas y contraventanas de madera propias de los palacetes castellanos, el zaguán de piedra que da la bienvenida al huésped. También en esta planta se encuentran los salones del hotel, con tres chimeneas, sofás tipo Chester y piezas muy especiales entre las que se incluyen obras de arte originales, muebles franceses de principios del XIX o un biombo oriental del año 1600.

Casa del Presidente

Casa del Presidente

La cocina, hoy convertida en el comedor del hotel y decorada con azulejos de cerámica de Talavera y enseres de cobre. Esta última se sitúa en lo que fuera el despacho del presidente.

Los pisos superiores albergan las diez habitaciones, bautizada con distintos conceptos que representan los valores sobre los que se sustentó la figura de Adolfo Suárez: Vida, Amor, Alegría, Libertad, Paz, Coraje, Diálogo y Felicidad son algunos de ellos.

Restaurante Caleña

Caleña

Adrián Abella, jefe de sala; Cristina Massuh, segunda de cocina; y el chef Diego SanzCortesía

El joven chef Diego Sanz y Cristina Massuh, segunda de cocina, están al frente del restaurante Caleña, que abrió sus puertas en noviembre de 2024. Situado dentro de La Casa del Presidente, toma su nombre de las piedras más anaranjadas de la muralla de Ávila y transporta a las raíces de la gastronomía castellana, rescatando los sabores de la cocina de nuestras abuelas. Aunque Diego tiene solo 24 años, ha pasado por las Noma Copenhague (tres estrellas), Zuberoa (que tuvo dos) y el exitoso restaurante abulense Barro.

«El joven equipo de cocina ha investigado las raíces de la gastronomía castellana, hablando directamente con las abuelas de la zona, guardianas del saber popular, para rescatar esas recetas que llevan generaciones cocinándose a fuego lento», comentan desde el restaurante.

Cabrito de Gredos con erizos

Cabrito de Gredos con erizosCaleña

La carta se divide en elaboraciones que incluyen escabeches, huerta de invierno, legumbres y guisos y por último, brasas, con los mejores productores locales de Ávila. Entre los platos más populares reinan las croquetas, con una crema de cecina y leche de cabra, las lentejas pardinas con boletus y perdiz o una ensalada de escarola transformada en un gazpacho. También conviene probar la ostra napada con demiglace de oreja, oreja crujiente y salsa brava.

Tras seis meses abiertos, ya puede presumir de haber sido galardonado con un Sol Repsol. «Éste es un restaurante para los abulenses. Cerca del 60 por ciento de nuestros clientes son abulenses que vienen aquí a celebrar. Y eso, para nosotros, es muy importante», comenta Diego Ortega.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas