En la sala conocida como Las Maravillas, esta policromía alcanza su punto álgido, con estalactitas que parecen cristales esculpidos y estalagmitas que adoptan formas casi humanas. De hecho, muchas de las formaciones han recibido nombres populares según su parecido con figuras conocidas, como La Virgen con el Niño, El Órgano o El Fantasma, lo que refuerza la sensación de estar en un espacio mágico y simbólico.