El monumental Parador que durante 20 años fue el hogar del hombre más rico y poderoso de EspañaJorquera

El monumental Parador que durante 20 años fue el hogar del hombre más rico y poderoso de España

Un palacio del siglo XVII con cuatro torres, hoy convertido en Parador, cuenta a sus huéspedes cómo un valido del rey de España acumuló poder, arte y una inmensa fortuna

La silueta se divisa ya desde la carretera, poco antes de llegar a Burgos desde Madrid, y ejerce como un imán para realizar una parada y averiguar más sobre ese palacio que se adivina pensado para impresionar, digno de un rey. Hemos llegado a Lerma, conocida como la Villa Ducal, uno de los conjuntos arquitectónicos herrerianos más importantes de España, villa declarada Conjunto Histórico-Artístico

El Parador ocupa el Palacio Ducal que nació como residencia de quien en su tiempo movió los hilos del reino de España

Casi sin darnos cuenta el coche toma el desvío de salida e irá subiendo hasta llegar al Parador de Lerma, como si fuera pilotado de forma automática. El Parador ocupa el Palacio Ducal, una mole solemne que no nació como hotel, sino como residencia de quien en su tiempo movió los hilos del reino de España: Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, duque de Lerma, el favorito de Felipe III. Durante aproximadamente dos décadas (1598–1618) gobernó de facto España, inaugurando (o consolidando, según el historiador) esa fórmula tan nuestra del valimiento, cuando el rey delega y el hombre de confianza se convierte en la verdadera palanca del poder.

Ejemplo de ambición

Entrada al Parador de Lerma (Burgos)Jorquera

Dormir hoy en este Parador tiene algo de viaje a la trastienda del Siglo de Oro. No es un edificio especialmente «bonito»: es un edificio político. Porque Lerma no se conformó con una casa noble; levantó un palacio con más de 200 balcones de hierro y cuatro torres con tejado de pizarra, detalle este último que refleja un gesto de ambición que, en la mentalidad de la época, rozaba el territorio reservado a residencias reales.

Escalera del ParadorJorquera

La historia del duque también se lee en el arte. Rubens lo pintó en un famoso retrato ecuestre que hoy se conserva en el Museo del Prado, una imagen hecha para fijar su autoridad en el imaginario europeo. Y lo más llamativo: su colección pictórica fue gigantesca, de miles de obras (más de 2.700), con los grandes nombres que hoy son palabras mayores. Que un aristócrata pudiera reunir un tesoro así y rivalizar con el propio monarca explica por qué Lerma no fue solo poderoso: fue también, en términos de su tiempo, descomunalmente rico.

Epicentro de política y arte

Plaza Mayor de LermaTurismo de Lerma

Este palacio del siglo XVII, que el Duque de Lerma mandó construir sobre un castillo medieval, fue la envidia de la corte. Aquí se celebró una boda real, una reina dio a luz y durmió Napoleón Bonaparte. Además de la imponente fachada, destacan el claustro y su patio interior, lugar en el que Lope de Vega estrenaba sus obras hace 500 años. El Parador se encuentra en plena Plaza Mayor de Lerma, una de las plazas porticadas más grandes de España, incluso mayor que la de Salamanca, con casi 7.000 metros cuadrados.

Habitaciones históricas

Suite Infanta Margarita del ParadorJorquera

El edificio, obra del arquitecto Francisco de Mora, presenta una fachada sobria con cuatro torres rematadas con chapiteles, inspirada en El Escorial. El palacio se organiza en torno a un impresionante patio central con columnas toscanas, que hoy está cubierto por un techo acristalado y funciona como zona de descanso. Como Parador alberga habitaciones históricas como la 313, donde se alojó Napoleón, o la 106, lugar de nacimiento de la infanta Margarita.

Una «corte de bolsillo»

Vista aérea panorámica de la localidad de LermaGetty Images

Más allá de las biografías, Lerma es un destino para disfrutar con la lentitud que exige Castilla. Lo ideal es entrar al Parador con la curiosidad del cronista: cruzar su patio herreriano de sobria elegancia y recorrer las estancias donde se decidían los destinos de Europa. Aunque no se pernocte en él, es casi obligatorio detenerse en su cafetería o restaurante para respirar el aire de un palacio que fue corazón del mundo.

La Plaza Mayor de Lerma es una de las plazas porticadas más grandes de España, con casi 7.000 metros cuadrados

Al salir del Parador, la villa de Lerma se abre en un abanico de arquitectura monumental. A pocos pasos aguarda la Plaza Mayor, una de las más vastas y bellas de España, y un conjunto de conventos y colegiatas, como la Colegiata de San Pedro o el Convento de San Blas, que el Duque impulsó para elevar a Lerma al rango de «corte de bolsillo». Un corredor volado permitía al rey y al duque desplazarse desde el palacio hasta los edificios religiosos sin pisar la calle.

Plan perfecto

Interior del Parador de LermaJorquera

El plan perfecto en Lerma es simple: visitar el Parador, alojarse en él o tomar algo, en su cafetería, probar los platos estrella de la villa (lechazo, morcilla…) en asadores tradicionales como Casa Brigante o Asador de Eufrasio, comprar unas Yemas de Lerma elaboradas por las monjas de los conventos locales, acercarse a los miradores sobre el río Arlanza al atardecer y regresar al palacio cuando la iluminación resalta la teatralidad de su fachada.