Castillo renacentista de Vélez-Blanco sobre la villa almeriense
El espectacular castillo de Andalucía cuyo Patio de Honor está en un museo de Nueva York
Es una historia que aún hoy duele. Un ejemplo emblemático de la arquitectura del Renacimiento Español que «vendió su alma» por un puñado de pesetas
Hay pérdidas históricas que afectan al patrimonio de las naciones que son difíciles de digerir. El caso más conocido son los monumentos egipcios y griegos que franceses y británicos se llevaron a sus países. Y en el caso que ocupa este artículo es casi más penoso, porque la pérdida no fue producto de una invasión militar y su consiguiente saqueo, sino de una venta por unos miles de pesetas.
En el MET de Nueva York describen a este patio como una joya de la arquitectura española de comienzos del siglo XVI
Porque en España hay castillos bonitos, castillos fotogénicos y castillos con historia. Y luego está el castillo de Vélez-Blanco, en el norte de Almería, que suma un detalle imposible de inventar: su Patio de Honor, una de las obras maestras del primer Renacimiento español, se puede visitar hoy a miles de kilómetros… en el Metropolitan Museum of Art (MET) de Nueva York.
Patio del castillo de Vélez-Blanco en el MET de Nueva York
En pleno Parque Natural Sierra María–Los Vélez, esta fortaleza-palacio domina el pueblo desde lo alto, como si llevara cinco siglos vigilando un territorio de montañas, aire limpio y silencio. Y en cierto modo lo hace: el castillo fue mandado construir por Pedro Fajardo y Chacón, primer marqués de los Vélez, sobre una antigua alcazaba musulmana. Las obras se desarrollaron entre 1506 y 1515, en una época en la que la nobleza empezaba a mirar más a Italia que a la Edad Media.
Fortaleza y palacio
Castillo de Vélez-Blanco, en Almería
Toda la construcción está dominada por la Torre del Homenaje, de unos 25 metros de altura, que constituye una estructura defensiva independiente dentro del recinto y que estaba preparada para aislarse en caso de asedio. Por fuera, Vélez-Blanco conserva esa estética de fortaleza seria, casi austera, con torres y muros que parecen hechos para resistir.
El castillo se organizaba en torno al Patio de Honor, decorado con un rico programa escultórico renacentista en mármol
Pero la sorpresa estaba dentro: el castillo nació para impresionar. De hecho, se organizaba en torno al Patio de Honor, que estaba decorado con un rico programa escultórico renacentista en mármol de Macael, combinando lo defensivo con lo elegante. En 1904 esta decoración fue vendida al anticuario francés J. Galí y actualmente se exhibe en el Metropolitan Museum de Nueva York (MET).
En el MET lo describen como una joya de la arquitectura española de comienzos del siglo XVI, con una mezcla muy particular de elementos góticos y renacentistas y decoraciones realizadas por artesanos italianos.
El Patio que viajó a Manhattan
Galería del Patio del castillo en el MET de Nueva York
La historia de cómo este patio terminó en la Quinta Avenida es el relato de un expolio legal que aún hoy duele. A comienzos del siglo XX, con el edificio en estado de abandono, los propietarios vendieron el patio por 80.000 pesetas de la época. Fue desmontado piedra a piedra, numerado y enviado en cajas hacia el puerto de Marsella, con destino final en manos de coleccionistas estadounidenses. El resultado es casi de película: en Almería queda el castillo con su vacío más famoso; en Nueva York, el patio luce como si nunca hubiera salido de España.
Cómo visitar Vélez-Blanco
Vistas desde una terraza del castillo de Vélez-Blanco
Visitar el castillo es una excusa perfecta para descubrir una Almería distinta a la de playa. Aquí mandan las sierras, los pinares y las carreteras panorámicas. La visita al monumento suele dejar tiempo para pasear por el pueblo, buscar miradores y rematar el día con gastronomía de interior: platos contundentes, embutidos y cocina serrana.
Y si te quedas con ganas de más, estás en una zona ideal para completar escapada con rutas por el parque natural, pueblos blancos del norte almeriense o incluso una mini ruta Renacimiento del sur, enlazando con otras joyas históricas cercanas.