Plaza Mayor de Cáceres al atardecerGetty Images

La mejor ruta en coche por cuatro ciudades de España Patrimonio de la Humanidad poco saturadas

España suma 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad, pero no todas reciben la misma atención. Una ruta por Cáceres, Úbeda, Baeza y Cuenca enlaza cuatro destinos que combinan monumentalidad y menos masificación

El itinerario por estas cuatro ciudades de España incluidas en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco puede organizarse en cuatro o cinco días en coche, conectando Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía oriental. Todas albergan centros históricos compactos, bien conservados y relativamente tranquilos fuera de los picos festivos.

El itinerario puede organizarse en cuatro o cinco días en coche, conectando Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía oriental

La primera parada es Cáceres, cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1986. Su ciudad monumental, prácticamente intacta desde la Edad Media, reúne murallas almohades, torres defensivas y palacios renacentistas construidos por linajes enriquecidos en América. Pasear por la Plaza de Santa María, la más importante de la ciudad monumental, o subir a la Torre de Bujaco permite entender por qué es uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Europa. Y no hay que dejar la ciudad sin probar el jamón ibérico en alguna de sus tascas o restaurantes.

Las casas y la catedral de Cuenca

La increíble Cuenca, colgada sobre el acantiladoGetty Images/iStockphoto

Desde Cáceres, la ruta puede continuar hacia Cuenca, encaramada sobre las hoces de los ríos Júcar y Huécar. Su imagen más reconocible son las Casas Colgadas, suspendidas sobre el vacío, pero el atractivo va más allá de la postal. Calles empedradas, miradores naturales y edificios como la catedral —una de las primeras góticas de Castilla— conforman un conjunto urbano singular, declarado Patrimonio Mundial en 1996. La visita se completa fácilmente en un día, combinando patrimonio y paisaje. El plato más típico y emblemático de Cuenca es el morteruelo, un guiso de cerdo, caza menor y pan rallado.

Hospital de Santiago en Úbeda, JaénGetty Images/iStockphoto

El tercer tramo de esta ruta conduce a Andalucía, donde Úbeda y Baeza forman un binomio inseparable. Ambas fueron reconocidas conjuntamente por la Unesco en 2003 por su excepcional arquitectura renacentista. En Úbeda, la plaza Vázquez de Molina concentra algunos de los edificios civiles y religiosos más sobresalientes del siglo XVI español, como la Capilla del Salvador y el el Palacio de las Cadenas, aunque la Plaza de Andalucía y su Torre del Reloj son el verdadero centro neurálgico y comercial de la ciudad. El Hospital de Santiago, apodado El Escorial de Andalucía, es otra visita obligada. La ciudad fue un foco artístico impulsado por la nobleza local y el arquitecto Andrés de Vandelvira.

Una ciudad de otro tiempo

Plaza del Pópulo o de los Leones en BaezaGetty Images/Orietta Gaspari

Apenas a diez kilómetros, Baeza ofrece un ambiente aún más reposado. Su catedral, el antiguo seminario y la universidad histórica evocan una ciudad universitaria de otro tiempo. Aquí residió Antonio Machado, y esa dimensión literaria añade una capa cultural adicional al recorrido. Ambas ciudades pueden visitarse en una jornada completa, dedicando tiempo a recorrer plazas, patios y calles de trazado regular. El plato más emblemático y representativo de Úbeda y Baeza son los ochíos, bollitos de pan elaborados con aceite de oliva y pimentón, tradicionalmente rellenos de morcilla en caldera o picadillo de chorizo.

Paseos y gastronomía

Uno de los puntos fuertes de esta ruta es que ninguna de estas ciudades exige desplazamientos largos dentro del casco histórico; todas permiten recorridos a pie sin prisas. Además, mantienen una oferta gastronómica ligada al producto local: aceite de oliva en Jaén, cocina tradicional extremeña en Cáceres o platos manchegos en Cuenca.

Calles de Baeza, lugar Patrimonio de la HumanidadGetty Images

La mejor época para realizar el itinerario es la primavera o el otoño, cuando las temperaturas son suaves y la afluencia turística más moderada. En verano, el calor en el interior peninsular puede condicionar las visitas, especialmente en Andalucía.

Torre del Reloj en la Plaza de Andalucía de ÚbedaGetty Images

Frente a destinos más saturados, esta ruta propone redescubrir cuatro ciudades Patrimonio con identidad propia y menos presión turística. Monumentales, manejables y bien conectadas por carretera, demuestran que el patrimonio histórico español va mucho más allá de los nombres habituales.