Lugo desde lo alto de la muralla romana que rodea la ciudad
Escapada perfecta a una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad menos visitadas de España
Alejada de los grandes flujos turísticos, mantiene un perfil discreto y uno de sus mayores atractivos es que puede recorrerse fácilmente a pie
Un paseo por la ruta clásica de esta ciudad nos puede llevar unas dos o tres horas, y en este tiempo completar un paseo por su muralla, visitar la catedral, descubrir su Plaza Mayor y recorrer las calles de su casco antiguo. Esta es una de las grandes ventajas que tiene esta capital del noroeste de España, uno de los destinos históricos menos masificados de nuestro país.
Con más de dos kilómetros de perímetro y 85 torres defensivas, la de Lugo es la única muralla romana del mundo que conserva íntegro su perímetro
Esta ciudad manejable, con el casco histórico muy concentrado y distancias cortas entre los principales puntos de interés, fue fundada en el año 25 a.C. como Lucus Augusti, la capital administrativa de la Gallaecia romana. De ese origen Lugo conserva su símbolo más reconocible, su muralla romana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. Con más de dos kilómetros de perímetro y 85 torres defensivas, es la única muralla romana del mundo que conserva íntegro su perímetro.
Puerta de la muralla de Lugo
Y no solo eso, sino que además la muralla puede recorrerse íntegramente a pie. El paseo superior, a unos diez metros de altura, funciona como un mirador continuo sobre el casco histórico y los barrios exteriores. A diferencia de otros recintos amurallados fragmentados, aquí la estructura se mantiene cerrando completamente el centro urbano, lo que permite entender su función defensiva original.
Las plazas, soportales y edificios del centro transmiten el peso histórico que ha tenido esta bonita ciudad
En el interior de la muralla Lugo despliega un casco histórico compacto y manejable. La catedral de Santa María, iniciada en el siglo XII, combina elementos románicos, góticos y barrocos, reflejo de las sucesivas ampliaciones. En sus proximidades se concentran plazas, soportales y edificios administrativos que recuerdan el peso histórico de la ciudad.
Catedral y muralla de Lugo, declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco
Lugo no compite en monumentalidad con Santiago de Compostela ni en fama internacional con las otras ciudades españolas declaradas Patrimonio de la Humanidad. Su atractivo radica en la autenticidad y en la escala humana. Es posible recorrer fácilmente los principales puntos de interés en una jornada sin aglomeraciones, incluso en temporada alta. El centro es mayoritariamente llano, aunque la muralla sí tiene varias escaleras y rampas de acceso.
Lugo es conocida por la calidad de sus productos cárnicos y por una cultura del tapeo muy arraigada
La herencia romana no se limita a la muralla. En distintos puntos del centro pueden verse restos arqueológicos integrados en edificios actuales, así como las termas romanas junto al río Miño. Este vínculo con la antigüedad define el carácter de la ciudad y refuerza su singularidad dentro del conjunto patrimonial español.
Centro histórico de Lugo
Otro de los elementos que refuerzan su atractivo es la gastronomía. Lugo es conocida por la calidad de sus productos cárnicos y por una cultura del tapeo muy arraigada. Desde el punto de vista práctico, Lugo está bien conectada por carretera con A Coruña y Santiago, y puede integrarse en una ruta más amplia por Galicia interior. Sin embargo, también funciona como escapada independiente de fin de semana, ideal para olvidarse del coche y caminar sin prisas para degustar sin complicaciones tanto su patrimonio como su gastronomía.
La gran fiesta romana
Desfile de legionarios pretorianos de Roma en el festival Arde Lucus
Para los más interesados en el legado romano, a mediados del mes de junio la ciudad gallega celebra Arde Lucus, una destacada fiesta de Interés Turístico Internacional que recrea el pasado romano y castreño de Lugo durante su fundación como Lucus Augusti. Durante tres días, la ciudad se transforma con campamentos, desfiles, bodas celtas y luchas de gladiadores, con una gran participación ciudadana caracterizada de época.