El pueblo medieval abandonado de Extremadura que parece sacado de una película
El pueblo medieval abandonado de Extremadura que parece sacado de una película
Esta antigua villa amurallada de origen feudal en el norte de la provincia de Cáceres fue desalojada en 1955 y hoy es un Conjunto Histórico-Artístico perfecto para visitar
A veces ocurren situaciones que generan atractivos turísticos inesperados y realmente singulares. A mediados del siglo pasado, en 1955, un pueblo de Extremadura fue desalojado al declararse zona inundable su lugar de ubicación por la construcción de un embalse. Pero nada salió como se esperaba.
Este pequeño núcleo amurallado conserva su trazado medieval casi intacto, pero durante décadas permaneció completamente abandonado
Para conocer este pueblo y esta historia hay que viajar al norte de la provincia de Cáceres, al embalse de Gabriel y Galán, junto al cual se encuentra uno de los lugares más peculiares de Extremadura: Granadilla. Este pequeño núcleo amurallado conserva en la actualidad su trazado medieval casi intacto, pero durante décadas permaneció completamente abandonado tras la decisión de desalojar a sus habitantes.
Enclave defensivo
Pueblo medieval amurallado de Granadilla
Granadilla tiene un origen medieval. La localidad fue fundada en el siglo IX como enclave defensivo en la frontera entre los territorios cristianos y musulmanes. Su posición estratégica junto a una antigua vía de comunicación que conectaba el norte y el sur de la península favoreció su desarrollo. Con el paso de los siglos se convirtió en una pequeña villa amurallada con calles estrechas, viviendas de piedra y un castillo que dominaba el conjunto.
Entrada al castillo de Granadilla
El elemento más destacado del pueblo es precisamente el castillo de Granadilla, una fortaleza del siglo XV construida por orden del poderoso García Álvarez de Toledo. De planta cuadrada y grandes dimensiones, se levanta junto a la muralla que rodea el casco histórico. Es esta una construcción de sillería granítica, con una función esencialmente defensiva. Es asimismo una fortaleza inequívocamente italiana, un castillo elegante que por su forma es único en España.
El imponente castillo de Granadilla
En la parte más alta del castillo, la azotea, hay un excelente mirador donde contemplar el pueblo de Granadilla y el embalse de Gabriel y Galán. A pesar de no tener mobiliario, merece la pena recorrer sus salas y salones medievales observando algunos detalles como los bancos de granito que hay en las ventanas. La entrada al castillo es gratuita.
Salvado pero aislado
Imagen histórica de Granadilla antes de la creación del embalse
Durante siglos Granadilla fue una pequeña localidad agrícola situada en una fértil llanura junto al río río Alagón. Sin embargo, su historia cambió radicalmente en la década de 1960, cuando el Estado decidió construir el embalse de Gabriel y Galán dentro de los planes de desarrollo hidráulico del país.
Aunque el pueblo no quedó sumergido por las aguas, la creación del embalse lo dejó prácticamente aislado
Aunque el pueblo no quedó sumergido por las aguas, la creación del embalse lo dejó prácticamente aislado, rodeado por el nuevo lago artificial. Por razones de seguridad y planificación territorial, el Gobierno ordenó entonces el desalojo de la población, que fue trasladada a otros municipios cercanos. Con el paso de los años, el lugar quedó completamente vacío y muchas de sus casas comenzaron a deteriorarse.
Casas abandonadas en el pueblo «fantasma»
A partir de la década de 1980, Granadilla fue incluido en un programa estatal de recuperación del patrimonio histórico. Desde entonces se han restaurado varias viviendas, parte de la muralla y diferentes espacios públicos. Hoy el recinto se puede recorrer a pie y se ha convertido en uno de los enclaves más visitados del norte de Extremadura.
Hoy el recinto se puede recorrer a pie y se ha convertido en uno de los enclaves más visitados del norte de Extremadura
El acceso al pueblo es libre durante el día y permite pasear por sus calles, entrar en algunas casas rehabilitadas y subir al castillo para observar el paisaje que rodea el embalse. Granadilla forma parte además de un proyecto educativo y cultural que busca mantener vivo este singular conjunto histórico.
El pueblo es un destino único en España
Más de medio siglo después de su abandono, este pequeño núcleo medieval sigue ofreciendo una imagen poco habitual en el mapa de España: un pueblo amurallado, sin vecinos permanentes, que conserva gran parte de su estructura original y que hoy se ha convertido en un destino curioso para quienes recorren el norte de Extremadura, en un pueblo medieval abandonado que parece sacado de una película.
Cómo llegar
Por la Autovía de la Plata E-803 que une Cáceres con Salamanca hay que coger la salida 442 dirección Zarza de Granadilla. Una vez en el pueblo, se coge el desvío (situados en los colegios) hasta llegar a Granadilla. Allí hay un parking gratuito.