Tren de la Linha do DouroDavid Gubler

La ruta ferroviaria más bonita de Portugal para esta primavera: el valle del Duero en tren

La llamada Linha do Douro ofrece un viaje panorámico que bordea el gran río hacia el corazón vinícola del país luso

Si tienes un par de días libres esta Semana Santa, olvida el coche y vete a la estación de São Bento, en Oporto. No solo para contemplar los azulejos que la decoran, que también, sino porque de allí sale la Linha do Douro, una de las rutas en tren más espectaculares de Europa.

Esta línea ferroviaria que bordea el río Duero ofrece fenomenales vistas a los viñedos y una experiencia única en la Península

La Línea Ferroviaria del Duero completa tiene 203 kilómetros entre Oporto y la localidad de Barca d’Alva y fue concluida en 1887 tras vencer los accidentes naturales del valle gracias a 26 túneles y 30 puentes. Pero el viaje recomendado es el que recorre más de 160 kilómetros desde Oporto hasta Pocinho, en la región del Alto Duero.

El tren atravesando un puente sobre el río DueroCP Comboios de Portugal

La clave de este viaje es que, a partir de la parada de Peso da Régua, la vía se pega materialmente al río Duero y ya no lo suelta. Durante más de una hora, avanzas por un desfiladero donde los viñedos en terrazas parecen colgados del cielo, por escenarios de impresionante belleza natural. Ahora en primavera es el momento perfecto para ir: el clima es suave y se evita el calor asfixiante que suele castigar esta zona en verano.

Viñedos y quintas

Estación de Pinhao con sus azulejosvisitportugal.com

La excursión histórica en esta línea comienza en la estación de Régua, en pleno corazón de la región de origen del Vino de Oporto, donde el tren llegó por primera vez en 1878. El viaje prosigue junto a la orilla del río hasta la estación de Pinhão, una de las más bonitas del país, con sus fachadas decoradas con paneles de azulejos que muestran los trabajos en la viña y los paisajes de la región. Pinhão es un lugar ideal para bajarse, caminar diez minutos y meterse en alguna de las quintas (las fincas locales) para catar un Oporto o un vino del Douro frente al agua.

En esta ruta se puede ir en tren y regresar en barcogkuna

Para rizar el rizo de esta experiencia se puede combinar la vuelta a Oporto en barco, pero el tren tiene ese punto romántico y auténtico de ir asomado a la ventanilla viendo pasar las barcas llamadas rabelos. El billete de tren no es caro (ronda los 15-20 euros el trayecto largo), los horarios de Comboios de Portugal (CP), la operadora ferroviaria del país vecino, son fiables y la comida en las tabernas de los pueblos del río es imbatible, especialmente el cabrito asado o el bacalao. Es este un viaje de ritmo lento o slow travel como le dicen ahora, para disfrutar de un paisaje especialmente bonito, el de la región vitícola del Alto Duero, declarado Patrimonio de la Humanidad.