Parque Nacional de Monfragüe (Extremadura)Getty Images/iStockphoto

El santuario natural de Extremadura para visitar en primavera, con alguno de los mejores miradores de Europa

En el corazón de la provincia de Cáceres, el Parque Nacional de Monfragüe está en uno de sus mejores momentos. La primavera trae temperaturas agradables y transforma su paisaje extremeño en una explosión de vida y color

El Parque Nacional de Monfragüe, que se extiende a lo largo de 18.396 hectáreas por el corazón de la provincia de Cáceres, es uno de los grandes espacios naturales de la península ibérica y una de las mejores escapadas primaverales del interior de España. Esta zona de «monte fragoso», como la bautizaron los romanos, Mons Fragorum, y de ahí Monfragüe, protege una de las mayores extensiones de bosque mediterráneo bien conservado del país, con encinas, alcornoques, jaras, cantiles rocosos y grandes cursos fluviales.

Flores y jara

La dehesa de Monfragüe en primaveraGetty Images/iStockphoto

La primavera cambia por completo el paisaje, con la Jara Pringosa como gran protagonista. Las laderas se cubren de un manto blanco de flores de jara que, aunque solo duran unas horas abiertas, se renuevan cada día creando un paisaje impresionante. Las dehesas de encinas y alcornoques se visten ahora con alfombras de flores silvestres de múltiples colores, destacando los tonos amarillos de las retamas y los púrpuras del cantueso.

Colonia de buitres sobre el famoso mirador del Salto del GitanoGetty Images/iStockphoto

A ello se suma el momento más activo del calendario faunístico. Monfragüe tiene fama internacional entre observadores de aves, y con razón. Es uno de los mejores lugares de Europa para ver grandes rapaces en libertad. Ahora es el momento en que vuelven aves emblemáticas como la cigüeña negra y el alimoche desde África para reproducirse. Se podrá observar asimismo los rituales de cortejo y el ajetreo de los buitres leonados y buitres negros alimentando a sus polluelos (este parque alberga la mayor colonia de buitre negro del mundo) desde el mirador llamado Salto del Gitano. Este nombre proviene de una leyenda popular sobre un bandolero que, huyendo de la Guardia Civil, saltó de un lado a otro del río desde esa roca.

Buitre de MonfragüeGetty Images/iStockphoto

Aves y miradores

En esa misma zona puede observarse también a la cigüeña negra, una de las aves más escasas y discretas de Europa occidental, además de al halcón peregrino, al alimoche y al águila real. El parque alberga asimismo población de águila imperial ibérica, una de las especies españolas más emblemáticas. Y hay que estar pendiente de los llamativos colores y el canto de los abejarucos, que llenan el aire del parque, siendo uno de los momentos preferidos para los fotógrafos de naturaleza.

El castillo de Monfragüe, torre medieval con una de las vistas más impresionantes de EspañaGetty Images/iStockphoto

Otro punto imprescindible en la visita es el castillo de Monfragüe, fortaleza medieval de origen andalusí situada en lo alto de un cerro. Desde allí se obtiene una de las mejores panorámicas del parque: el curso del Tajo, la confluencia con el Tiétar y un horizonte continuo de bosque mediterráneo.

El Parque Nacional de Monfragüe es uno de los ecosistemas más bellos de España y de EuropaGetty Images/iStockphoto

Para recorrer Monfragüe existen varias rutas senderistas y carreteras panorámicas con miradores preparados para la observación de fauna. Los más conocidos son el de la Higuerilla, la Portilla del Tiétar o los ya citados Salto del Gitano y la fortaleza de parque. A diferencia del intenso calor del verano extremeño, la primavera ofrece ahora temperaturas ideales para completar recorridos como la Ruta Amarilla (La Tajadilla) o para subir hasta el castillo de Monfragüe sin sufrir agotamiento térmico.

Cigüeña negra de MonfragüeGetty Images/iStockphoto

Además, la sensación de frescor está casi garantizada tras las lluvias invernales, cuando los riachuelos y fuentes como la del Francés fluyen con más fuerza y las aguas de los ríos Tajo y Tiétar muestran su cara más viva. La base para la visita a este paraíso verde de Extremadura se encuentra en localidades cercanas como Torrejón el Rubio, la puerta natural al Parque Nacional de Monfragüe, o la medieval Plasencia.