Sede de la Spanish Benevolent Society (La Nacional) en la calle 14 de Manhattan
Little Spain, el barrio español de Nueva York del que nadie ha oído hablar y no tiene que ver con el chef José Andrés
Los viajeros conocen los barrios de Little Italy, Chinatown y Harlem, pero Nueva York también tuvo un Little Spain que durante décadas fue el centro de la emigración española en la Gran Manzana
Calle 14 Oeste de Manhattan, entre la Séptima y la Octava Avenida. Esas son las coordenadas de la ciudad de Nueva York donde España dejó su huella. Es la zona que hoy ocupan Chelsea y Greenwich Village. Allí, durante décadas, se hablaba español, se comía como en casa y se mantenían vivas tradiciones que cruzaron el Atlántico.
El origen de este enclave hay que buscarlo en la segunda mitad del siglo XIX. La crisis económica en regiones de España como Galicia y Asturias empujó a miles de españoles a emigrar. La mayoría eligió países de Hispanoamérica, pero algunos llegaron a Nueva York. A esas primeras oleadas se sumaron otras tras la pérdida de Cuba en 1898 y, más tarde, durante la Guerra Civil y la posguerra. En 1902 se construyó Nuestra Señora de Guadalupe, una iglesia en la que se oficiaban misas en español y se celebraban bodas, bautizos y funerales. Entre los años 1920 y 1950 la comunidad española en la ciudad que nunca duerme llegó a tener entre 40.000 y 50.000 personas.
Entre los años 1920 y 1950 la comunidad española en Nueva York llegó a tener entre 40.000 y 50.000 personas, unas 15.000 de ellas en el barrio Little Spain
Muchos compatriotas trabajaban en el puerto o en oficios vinculados al mar, lo que explica su asentamiento inicial en zonas cercanas al río Hudson. Con el tiempo, la comunidad se fue concentrando en la calle 14, dando lugar a lo que acabaría conociéndose como Little Spain. En su momento de mayor actividad llegaron a vivir en este barrio unos 15.000 españoles, una pequeña pero unida colonia dentro del inmenso Manhattan.
La Nacional
Entrada de metro en la estación de la calle 14 de Nueva York
El corazón del barrio fue la Spanish Benevolent Society (La Nacional), fundada en 1868 (es la institución cultural española más antigua de Estados Unidos). Situada exactamente en el 239 West 14th Street y conocida popularmente como La Nacional o Centro Español, ofrecía alojamiento, comida y asistencia médica a los recién llegados. Pero también era un lugar donde aprender a leer y escribir, buscar contactos de trabajo, bailar, reunirse, preparar una paella o simplemente hablar en español en una ciudad dura y extraña, a miles de kilómetros de España.
Por las salas de La Nacional pasaron figuras como Salvador Dalí, Luis Buñuel o Federico García Lorca, que recitaba aquí sus versos de 'Poeta en Nueva York'
Por las salas de La Nacional pasaron figuras como Federico García Lorca, Salvador Dalí o Luis Buñuel. Lorca escribió parte de Poeta en Nueva York durante su estancia en la ciudad, vivía cerca y frecuentaba los locales de la calle 14. Se dice que allí leía sus versos a los emigrantes y marineros españoles. El poeta andaluz no veía Nueva York como un turista, sino como un cronista del dolor. En la Calle 14 encontraba el bálsamo de la lengua castellana frente al «hormigón y los rascacielos». Little Spain también fue refugio de exiliados tras la Guerra Civil.
La época dorada
Españoles en Nueva York con trajes típicos y una pancarta de la Sociedad Española
Fue en los años 50 y 60 cuando Little Spain vivió su época dorada. La calle 14 estaba llena de restaurantes, tiendas y cafés españoles. Ultramarinos como Casa Moneo importaban productos españoles como bacalao o chorizo para hacer la añoranza un poco más llevadera; La Iberia vendía ropa española de primera calidad, mientras que El Faro o El Coruña cocinaban especialidades del país y La Bilbaína o Mesón Flamenco fomentaban las tradiciones españolas organizando eventos a los que llegaron a acudir famosos como Marlon Brando.
La calle 14 estaba llena de restaurantes, tiendas y cafés españoles y se organizaban eventos a los que acudían estrellas de la época como Marlon Brando
La librería Las Novedades y el restaurante Oviedo eran lugares de referencia también. Durante casi 50 años (1898-1945) la cultura española fue una de las predominantes en la ciudad de Nueva York. En Little Spain se hablaba principalmente español, se celebraban fiestas y tradiciones nacionales como Santiago Apóstol e incluso los cines proyectaban películas en nuestro idioma.
Ecos de España
La original iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Nueva York
Pero, como tantos otros barrios de inmigración, Little Spain fue perdiendo fuerza. La Gran Depresión, los cambios económicos y el desplazamiento de la población hacia barrios más asequibles en Queens o el Bronx provocaron su lenta desaparición. A finales del siglo XX apenas quedaban rastros visibles de aquel mundo. Hoy Little Spain ya no es un barrio en el sentido clásico, pero su memoria sigue viva. Caminar hoy entre la Séptima y la Octava avenida anima a sentir bajo el asfalto de Chelsea los ecos de los estibadores gallegos y asturianos y de los poetas andaluces que hicieron de la Calle 14 su hogar.
La actual Nuestra Señora de Guadalupe, separada de la original por poco más de una manzana
El tiempo y la gentrificación casi borran del mapa Little Spain, el barrio de Nueva York con alma de España, pero aún sobrevive en la memoria y en un par de instituciones clave. La Nacional continúa activa como centro cultural y social, con unos cientos de miembros y un restaurante en su planta baja donde aún se sirven tapas y se ven partidos de fútbol. También se pueden visitar en la calle 14 las dos iglesias de Nuestra Señora de Guadalupe, la histórica, en el número 229, entre la Séptima y la Octava Avenida, y la actual, en el número 328, justo al pasar la Octava Avenida, en dirección al río Hudson. Y aún hay españoles viviendo en los edificios de Little Spain.
El mercado de José Andrés y Ferrán Adrià
Mercado Little Spain, en Hudson Yards
El concepto Little Spain hoy está de moda en Nueva York, pero no por la vida de la calle 14. En 2019 abrió sus puertas en Hudson Yards, al oeste de Manhattan, el Mercado Little Spain, fantástico proyecto del chef español José Andrés en colaboración con los hermanos Ferran y Albert Adrià, que han exportado hasta allí el éxito de la gastronomía española. Es como una evolución moderna y gastronómica de aquel Little Spain original de la calle 14, donde tomar una fabada asturiana o una tortilla de patas como las de casa pero a miles de kilómetros, en una ciudad dura y extraña.