Espectacular campo de lavanda sin fin en la Provenza (Francia)

Espectacular campo de lavanda sin fin en la Provenza (Francia)Getty Images

La maravillosa Ruta en coche por la Provenza en Francia: campos de lavanda, mercados y bonitos pueblos

La Provenza siempre suena bien, a destino tranquilo y amable, bello, cálido y con aroma a buena vida. Está a tiro de coche desde España y ahora llega su mejor momento con la explosión de color de la floración de la lavanda

Campos de lavanda, carreteras entre viñedos, pueblos de piedra sobre colinas y mercados donde todavía dominan el aceite de oliva, el queso y las hierbas aromáticas. Esto y más es lo que ofrece esta ruta en coche de cuatro o cinco días por la Provenza francesa, que alberga algunas de las localidades más bellas del sur de Francia, un viaje pausado y maravilloso lejos de ritmos acelerados de otras zonas como la Costa Azul.

Se puede ir hasta la Provenza en coche desde España o alquilar el coche en Marsella; allí luego las distancias son cortas

La región de la Provenza es perfecta para conducir despacio por sus carreteras y su momento cumbre se acerca ahora, con la floración de la lavanda (recomendable viajar entre el 25 de junio y el 10 de julio). Se puede ir en coche desde España (unas cinco horas desde Barcelona y diez desde Madrid, mejor llegar en dos etapas desde aquí) o alquilar un coche en Marsella; allí luego las distancias son cortas y hay que tener en cuenta que para entrar al centro de ciudades como Marsella o Aviñón es necesaria la pegatina ambiental francesa (Crit'Air), que se compra por internet por unos 5 euros.

Aviñón, la puerta de la Provenza

Aviñón y su famoso puente sobre el Ródano

Aviñón y su famoso puente sobre el RódanoGetty Images

Aviñón es un excelente punto de partida. La ciudad conserva uno de los conjuntos monumentales más importantes del sur de Francia, encabezado por el imponente Palacio de los Papas, construido en el siglo XIV cuando varios pontífices trasladaron aquí la sede papal. Las murallas medievales y el famoso puente de Aviñón sobre el río Ródano completan la visita.

Gordes, el pueblo de piedra

Abadía de Sénanque, cerca de Gordes

Abadía de Sénanque, cerca de GordesGetty Images/iStockphoto

Gordes es probablemente una de las imágenes más icónicas de la Provenza interior. Construido sobre una colina, las casas de piedra de esta localidad parecen caer en cascada sobre el valle del Luberon. Muy cerca se encuentra la Abadía de Sénanque, rodeada de campos de lavanda que alcanzan su mejor momento en los meses de junio y julio.

Roussillon, la Provenza en rojo

Vista de Roussillon

Vista de RoussillonGetty Images/Flavio Vallenari

A pocos kilómetros aparece Roussillon, uno de los pueblos más singulares de Francia gracias a sus antiguas canteras de ocre. Sus calles combinan tonos rojizos, anaranjados y amarillos que contrastan con el verde de los cipreses y los pinares. El llamado Sendero de los Ocres permite recorrer este paisaje mineral casi único en Europa.

Bonnieux y las carreteras del Luberon

Preciosa carretera cerca de Bonnieux

Preciosa carretera cerca de BonnieuxGetty Images

Bonnieux conserva el ambiente tranquilo de los pueblos tradicionales provenzales. Sus terrazas, plazas y calles empedradas dominan una extensa panorámica de viñedos y colinas. La carretera que une Bonnieux con Lourmarin y Ménerbes es una de las más agradables para recorrer en coche en toda la región.

Saint-Rémy-de-Provence y Van Gogh

Bonita calle en el centro histórico medieval de Saint-Rémy-de-Provence

Bonita calle en el centro histórico medieval de Saint-Rémy-de-ProvenceGetty Images

Saint-Rémy-de-Provence mezcla historia romana, arte y vida provenzal. Aquí pasó una temporada Vincent van Gogh y pintó algunos de sus cuadros más conocidos. El pueblo destaca además por sus mercados semanales, considerados entre los mejores de la Provenza, donde abundan quesos, embutidos, lavanda, jabones y productos locales.

Gastronomía y mercados

Campo de lavanda en la Provenza

Campo de lavanda en la ProvenzaTurismo de Francia

La gastronomía es otro de los grandes argumentos para emprender este viaje, con recetas como la tapenade y la ratatouille, los vinos rosados, quesos de cabra, mieles y aceite de oliva. La mejor época para realizar esta ruta suele ser entre finales de mayo y julio, cuando florecen los campos de lavanda y los mercados al aire libre llenan las plazas de actividad. Septiembre y comienzos de otoño también son excelentes momentos para viajar, con temperaturas más suaves y menos visitantes. Desde España, la forma más cómoda de llegar es en coche atravesando Cataluña y la costa mediterránea francesa, aunque también existen conexiones aéreas con Marsella y Niza.

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