Vista del río Elba en Alemania
Los tres destinos que salieron de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y cómo lo consiguieron
Vlkolínec, una pequeña aldea de Eslovaquia inscrita en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad desde 1993, quiere renunciar a esta distinción. Pero salir de este club no es fácil. De hecho, solo tres lugares lo han perdido por completo
Entrar en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) suele verse como un premio para los destinos agraciados con esta distinción. Da prestigio, atrae visitantes y reconoce el valor excepcional de un lugar. Pero no todos los destinos lo viven igual. Los escasos residentes de Vlkolínec, una pequeña aldea de montaña de Eslovaquia, quieren que su pueblo abandone la lista, hartos de ser «un museo al aire libre».
Para salir de la lista de la Unesco, un bien debe perder los valores que justificaron su inscripción. Y hasta ahora eso solo ha ocurrido en tres casos
La desproporción que se vive en esta aldea centroeuropea, donde apenas una quincena de habitantes permanentes soporta un flujo anual de miles de visitantes que meten las narices por todas partes, es llamativa. La frase atribuida a uno de sus vecinos resume bien el malestar: «Viviríamos mejor si la UNESCO nos borrara de la lista». El problema es que la UNESCO no retira un reconocimiento solo porque los vecinos estén molestos con el turismo. Para salir de la lista, un bien debe perder los valores que justificaron su inscripción. Y hasta ahora eso solo ha ocurrido en tres casos.
Antílopes y autopistas
Pareja de órix en el desierto
El primero fue el Santuario del Órix Árabe, en Omán. Había sido inscrito en 1994 por su importancia natural y por proteger al órix árabe, una especie muy amenazada. Pero en 2007 la UNESCO lo retiró de la lista después de que el país redujera drásticamente la superficie protegida. Al disminuir el territorio del santuario, el lugar perdió buena parte del valor natural por el que había sido reconocido.
Puente de Waldschlösschen en Dresde
El segundo caso fue el Valle del Elba en Dresde, Alemania. Este paisaje cultural había entrado en la lista en 2004 por la relación entre el río, la ciudad histórica, sus villas, jardines y panorámicas. La construcción del puente de Waldschlösschen, de cuatro carriles, en pleno valle, provocó un conflicto con la UNESCO. En 2009, el comité decidió retirar la declaración al considerar que la obra había dañado de forma grave la integridad del paisaje.
Arquitectura moderna en el paseo marítimo de Liverpool (Reino Unido)
Y el tercer caso fue Liverpool Ciudad Marítima Mercantil, en Reino Unido. La ciudad había sido reconocida en 2004 por su papel histórico como gran puerto comercial de los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, los nuevos desarrollos urbanísticos en la zona portuaria, incluido el proyecto de reurbanización Liverpool Waters y el nuevo estadio del equipo del Everton, alteraron el frente marítimo. En 2021, la UNESCO retiró el reconocimiento por la pérdida irreversible de parte de sus valores patrimoniales.
Protección patrimonial
La aldea eslovaca de Vlkolínec
Estos tres casos muestran que salir del Patrimonio Mundial no es una decisión propia del destino. Normalmente la salida llega tras años de advertencias, informes y conflictos entre conservación y desarrollo. Se podría pensar que los habitantes de Vlkolínec podrían reformar sus casas, cambiar el pueblo, y así conseguirían salir de la lista. Pero las leyes de protección patrimonial y las normativas locales se lo prohíben estrictamente. Si hicieran reformas por su cuenta para mejorar sus vidas, se enfrentarían a graves consecuencias legales. De hecho, los vecinos se quejan de que ya ni siquiera pueden cultivar la tierra o criar animales tradicionales como solían hacerlo.
Los habitantes de Vlkolínec se quejan de que ya ni siquiera pueden cultivar la tierra o criar animales tradicionales como solían hacerlo
Para entrar en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO un Estado miembro debe proponer al organismo un sitio de su territorio que posea un Valor Universal Excepcional y demostrar que cumple al menos uno de los diez criterios culturales o naturales marcados por la UNESCO. Además, el país debe garantizar un estricto plan de gestión y conservación a largo plazo para que el Comité del Patrimonio de la Humanidad apruebe su inscripción oficial.
Aspirantes de España
Paisaje de la Ribeira Sacra, aspirante a Patrimonio de la Humanidad
En el caso de España, próximos lugares propuestos para entrar en la lista son las ruinas romanas de Itálica en Santiponce (Sevilla), la Ribeira Sacra de Galicia o la Geoda Gigante de Pulpí (Almería). En cuanto a Vlkolínec, la aldea eslovaca plantea el problema de cómo proteger y salvaguardar el patrimonio de un pueblo aún habitado sin convertirlo en un zoo para turistas.