Calatañazor (Soria) y la Posada Real la Casa del Cura
Los pueblos de la España vacía que «iluminará» el eclipse del siglo
El eclipse total del 12 de agosto ya está poniendo en el mapa pequeñas localidades de Soria, Teruel, Burgos o Tierra de Campos donde se disparan las reservas y se regulan accesos para evitar el colapso
La Posada Casa del Cura cuelga sobre la hoz del río Milanos, a los pies del pueblo medieval de Calatañazor, en Soria, frente al llamado Valle de la Sangre, uno de esos nombres que parecen escritos para una crónica sobre la sombra de la Luna. El pequeño hotel se levanta en una construcción de más de trescientos años que fue cartería, cárcel y casa de labranza antes de convertirse en alojamiento rural. Sus seis habitaciones llevan dos años reservadas para las fechas del eclipse total por viajeros franceses y estadounidenses aficionados a la astronomía. David de Miguel, su propietario, sigue recibiendo llamadas a diario preguntando por habitaciones libres, sobre todo de turistas nacionales. «Los españoles siempre reservamos los últimos», comenta a El Debate.
Las seis habitaciones de la posada de Calatañazor están reservadas por extranjeros desde hace dos años para ver el eclipse total
Además de lamentar que «los eclipses no sean en enero», cuando más falta hace atraer visitantes a muchos alojamientos rurales del interior, De Miguel se muestra prudente sobre el efecto real que este fenómeno puede tener en pequeños pueblos de la España interior. No habla de milagros turísticos, pero al menos alberga la paradójica esperanza de ganar cierta visibilidad con un fenómeno que oscurecerá buena parte del país. Mientras algunos establecimientos de la franja de totalidad han duplicado o incluso triplicado precios, él ha optado por mantenerlos, pero, eso sí, fijar una estancia mínima de siete noches para esas fechas. «Queremos aprovechar para que se conozca bien una zona con tanto que ofrecer», explica, y añade: «no queremos que la gente venga solo a ver cómo se tapa el Sol y se marche».
Posición de privilegio
Paisaje de la región de Tierra de Campos en Castilla y León
La elección de Calatañazor por parte de muchos aficionados no es casual. La provincia de Soria ocupa una posición privilegiada dentro de la franja de totalidad del eclipse solar del 12 de agosto, y el entorno del Valle de la Sangre reúne varias condiciones especialmente favorables: paisaje abierto, baja contaminación lumínica, miradores naturales, las ruinas del castillo y una buena orientación hacia el oeste-noroeste, justo el punto hacia el que se estará ocultando el Sol a última hora de la tarde. En un eclipse como este, la calidad del horizonte será tan importante como la propia oscuridad.
Puerta medieval en Puertomingalvo, Teruel
Esa condición cambia este verano el mapa turístico habitual. Puede resultar más espectacular imaginar la totalidad desde Mallorca, la costa cantábrica o un paisaje marítimo, pero la observación plantea allí más incertidumbres: en el norte pesa la nubosidad histórica y en Baleares el Sol estará ya muy bajo en los minutos finales. En cambio, muchas zonas de la España interior reúnen justo lo que exige este eclipse: cielos más secos, horizontes abiertos, baja contaminación lumínica y pueblos con campos, páramos, lomas o miradores naturales orientados hacia el oeste. Por eso el mayor boom de reservas no se está concentrando solo en destinos turísticos consolidados, sino en lugares de Soria, Burgos, La Rioja, Tierra de Campos, Teruel o el valle del Ebro, territorios que hasta ahora figuraban más a menudo en las noticias sobre despoblación que en las agendas de viaje.
Teruel se multiplica por diez
Vista del pueblo medieval de Valderrobres, en Teruel
Teruel no solo existe, sino que se ha convertido en uno de los grandes epicentros del fenómeno. Según un informe de Airbnb y Opinium presentado por la Diputación, las reservas en destinos rurales de la provincia se han multiplicado por diez. La afluencia prevista es tan elevada que Aragón ha habilitado un sistema oficial de reservas previas para acceder a algunos puntos de observación y controlar aparcamientos y accesos. En el mapa de pequeñas localidades bendecidas por el fenómeno aparecen nombres como Valderrobres, Puertomingalvo, Arcos de las Salinas, Javalambre, Peracense o Villar del Cobo.
Poza de la Sal, pueblo de la provincia de Burgos
Castilla y León también ha reaccionado. La Junta ha publicado una red de 73 localidades recomendadas para observar el eclipse, seleccionadas por visibilidad, capacidad de acogida y servicios. En Burgos aparecen Arija, Hacinas, Lodoso, Poza de la Sal, Quintanarraya y Tejada; en Soria, pequeños núcleos como Borobia, Castillejo de Robledo, Ágreda o San Leonardo de Yagüe se asocian ya a cielos limpios, turismo astronómico y alojamientos rurales bajo presión. En Tierra de Campos, Urones de Castroponce, un municipio de apenas un centenar de habitantes, ha decidido incluso hacer coincidir el eclipse con su Festival de Teatro Alternativo.
Reservas disparadas
Festival de Teatro Alternativo en Urones de Castroponce
Un buen termómetro para medir la fiebre del eclipse es, naturalmente, las reservas. Pitchup.com calcula subidas del 300 % en Castilla y León en campings y alojamientos al aire libre situados en zonas de visibilidad, además de un aumento del 173 % en el conjunto de España para la semana del 9 al 16 de agosto. En muchos casos, como en la propia Posada Casa del Cura, las habitaciones se reservaron hace más de un año y una parte importante de la demanda procede de viajeros internacionales. El reto ahora es que ese minuto largo de oscuridad no se agote en sí mismo y sirva para algo más, que quienes lleguen atraídos por la luna descubran también todo lo que ofrecen estas tierras.